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Graduado de Ingeniería Electrónica tiene amplia experiencia en diversas áreas de la informática como infraestructura, programación y comunicaciones la cual ha desarrollado a lo largo de 26 años. Iniciando su carrera como ingeniero de campo de comunicaciones ha ocupado diversas posiciones regionales empresas panameñas y multinacionales ateniendo al mercado de Centroamérica y Sudamérica.

Actualmente se desempeña como Gerente Regional de Hybrid Cloud en GBM Corporación, donde desarrolla nuevos estándares para la adopción de nube mediante la integración de recursos privados, públicos y servicios consultivos. Su actual pasión es compartir sus lecciones aprendidas para lograr la utilización efectiva de tecnologías de nube.


Recomendaciones sobre la gestión de la nube

14 Septiembre, 2018 | Estamos inmersos en una constante carrera contra el tiempo para acelerar la ventaja competitiva que permitirá a nuestras organizaciones alcanzar sus temas. Además, es indiscutible que la combinación correcta de recursos de cómputo en la nube privada, pública y/o híbrida es insumo indispensable para el éxito. Sin embargo, al inicio en esta ruta a la nube, no estaba tan definida la importancia de la gestión de la nube para garantizar su éxito.   En este artículo listaré los factores que son fundamentales a tener en cuenta con el objetivo de hacer viable y efectiva la utilización de la nube, sea donde sea que ésta se encuentre. El Reto Dar de alta cargas de trabajo en la nube pública, privada o híbrida puede ser una tarea más o menos compleja dependiendo del grado de integración entre éstas. Si bien es cierto que una máquina virtual es rápidamente desplegada en una nube pública, también es cierto que el integrarla al centro de datos local de su organización, cumpliendo con los estándares de seguridad y tomando en cuenta su escalabilidad, puede ser un reto que mantener en el tiempo. Gestionar no significa automatización del proceso o el uso de herramientas sofisticadas.  Más bien, significa lograr un control administrativo efectivo sobre las nubes, no importa donde estén. Este control administrativo debe proveer los medios para medir, planificar, reaccionar y ejecutar cambios en la nube de forma estandarizada y automatizada para minimizar las fallas humanas. En vista de las variantes de nube, sus combinaciones y la realidad de TI en las organizaciones no resulta sencillo lograr una vista única que brinde el valor que se requiere. Por la dinámica de los requerimientos, es crucial definir desde el inicio una estrategia clara y simple para garantizar el éxito de la gestión.   Características de la solución Hay múltiples opciones de herramientas y suites para la gestión de nubes. Cada cual tiene sus fortalezas y distintos niveles de madurez, sin embargo, deben contar con ciertas características fundamentales para lograr su objetivo, entre ellas: Manejo multinube Es fundamental que la solución de gestión de nube permita de forma natural y simple la interacción con múltiples nubes, inclusive con tecnologías mas allá del tradicional IaaS. Por ejemplo, se debería contar con soporte para la gestión “end-to-end” de contenedores como mínimo para garantizar la migración a nuevas tecnologías en un futuro cercano en caso de no contar con éstas. Automatización y autoservicio La agilidad en el proceso, desvinculando al usuario de la complejidad de la infraestructura y minimizando el error humano, es una de las promesas de la nube desde sus inicios. A pesar de esto, ahora que enfrentamos un mundo híbrido, la respuesta puede no ser tan obvia. Es crítico articular desde un inicio la capacidad de automatización de procesos. Por ejemplo, se pueden convertir las políticas de negocio en pasos realizables, necesarios para crear y administrar instancias de nube, sin intervención humana. Además de crear, colocar y ajustar instancias de nube, la automatización del flujo de trabajo ayuda a las organizaciones a cubrir la necesidad de creación de informes, implementación y cumplimiento. Por ejemplo, un sistema de gestión automatizado de la nube híbrida puede alertar al administrador cuando un ingeniero intenta trasladar una carga de trabajo de la nube privada a la nube pública, lo cual podría ser una violación de las políticas de cumplimiento o de seguridad de la empresa. Todo lo anterior, debería ser ejecutado por el usuario sin intervención de personal experto de infraestructura, o en otras palabras “autoservido”. Monitoreo y análisis continuo La gestión de la nube híbrida debe permitir el análisis continuo de equipos físicos y virtualizados (procesamiento, redes y almacenamiento), inclusive llegando hasta la experiencia del usuario. En un entorno de nube privada, TI debe garantizar que la infraestructura funciona correctamente mediante el balanceo de cargas correcto y una eficiente planificación de la capacidad. Por otro lado, en las nubes públicas, las métricas de rendimiento para la latencia ayudan a garantizar el cumplimiento con los acuerdos de nivel de servicio (SLA) del proveedor de la nube pública y por ende con el usuario final. Mediante las métricas, las organizaciones también pueden decidir si es el momento de migrar cargas de trabajo de nubes públicas a privadas o viceversa. Lo que no se mide, no se mejora. Finalmente, para asegurar el éxito de su estrategia de nube dependerá en parte de la selección y adecuación correcta de herramientas y su automatización, pero no hay que dejar de lado al personal de TI. Si planea realizar la implantación de una nube híbrida gestionada con las características ennumeradas arriba, dependerá mucho de su capacidad humana. La otra opción es acelerar su madurez con la contratación de una gestión “as a Service” que incluya conocimiento, herramientas e infraestructura. Mi recomendación es que sobre todo si su empresa inicia con la implantación de nube privada, pública y/o híbrida, considere soluciones como servicio administradas. Esto le permitirá cubrir rápidamente las brechas y acelerar sus objetivos de negocio.   Actualmente existen tecnologías como la de IBM Cloud Private (ICP) que permite la velocidad de la nube pública combinada con el control de una nube privada. IBM Cloud Private le permitirá: Una sola experiencia para las nubes privada y pública haciendo su estrategia híbrida realizable. Servicios operativos básicos, incluidos el registro, el monitoreo y la seguridad. Flexibilidad para integrarse con herramientas (virtualizadores, redes, etc) y procesos existentes. Las versiones en contenedores del middleware de IBM brindan una guía prescriptiva para optimizar las cargas de trabajo utilizando sus aplicaciones, datos, habilidades e infraestructura actuales. Abra la plataforma de contenedores basada en Kubernetes con Cloud Foundry para el desarrollo y la implementación de aplicaciones, junto con la integración de DevOps toolchain. Capacidades de integración para desbloquear su infraestructura y conectarlo con acceso seguro a servicios de nube pública como IBM Watson®, IBM Blockchain y más. En caso de requerir más información favor utilizar las siguientes referencias: https://www.ibm.com/cloud/private/faq Si usted requiere apoyo, la gestión que GBM ofrece por medio de los servicios de Nube, permite que las organizaciones le deleguen la responsabilidad de su operación de TI, para que éstas dediquen sus recursos a tareas relacionadas con su principal actividad comercial. No dude en contactarnos para cualquier necesidad de nube o bien de tecnología que requiera.