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El comercio y la industria retail han sido sectores que se vieron perjudicados en el 2020 tras la emergencia sanitaria por Covid-19. Las medidas tomadas por los
países como el confinamiento, especialmente el año pasado, obligaron a los mercados a detenerse o cerrar sus puertas físicas, para continuar operando desde sus tiendas electrónicas.

Este escenario, aunque si bien es cierto, llegó a ser disruptivo con nuestro día a día, hoy abona el terreno para que las tiendas, almacenes y otros comercios vean en la tecnología un aliado para innovar, optimizar y volver más efectivas sus ventas.

Precisamente, la pandemia ha despertado una fuerte competencia en el mercado retail en donde está en disputa lograr la atracción de la mayor cantidad de clientes. De ahí que, pretender estar dentro de este juego usando la metodología de colocación de producto o mercadeo convencional, no será suficiente.

A partir de la factura electrónica, un documento digital del que disponen todos los comercios, se puede convertir a una empresa en un negocio inteligente. Datos como el nombre del cliente, correo electrónico, fecha, total de compra y detalle de productos comprados, pueden ayudarnos a segmentar a clientes hasta optimizar sus operaciones con esta información que ya poseen.

Con esta data como insumo principal puede crear flujos inteligentes que le permiten mejorar el monitoreo de inventario de manera automatizada e instantánea, a través del diseño de logaritmos que, basados en la información de adquisición por parte de los clientes, indica qué productos se agotan más rápido, cuáles están teniendo más demanda y de cuáles se podría prescindir.

La aplicación de inteligencia artificial en este flujo de toma de decisiones le permite crear perfiles de compradores, a partir de un Data Asset, con capacidad de predecir los productos y promociones que pueden tener una aceptación incluso superior al 90%, pues se generan a partir del conocimiento que arroja la data producto del comportamiento de este.

Por ejemplo, un supermercado que maneje de forma automatizada la información de un cliente, al leer su factura electrónica con los productos que este usualmente consume, podría saber qué campañas podrían ser efectivas, qué días podrían ser los óptimos para enviarle información y qué rango de precios podrían tener los artículos que promocionan.

Estos modelos de predicción que conforman los flujos inteligentes de su negocio se basan en algoritmos diseñados a partir de la inteligencia artificial de Watson, una tecnología provista por GBM, empresa líder de tecnología.

Con la data que poseen la mayoría de los comercios, se puede desde segmentar a los clientes, hasta optimizar las operaciones teniendo impacto positivo en el costo de inventario, costo de ventas, rentabilidad operativa, área financiera e impacto en el Customer Lifetime Value
explicó Fernando Orozco, Líder de la Práctica de Inteligencia Artificial de GBM.

Con la implementación de tecnología, en este caso de la inteligencia artificial, las acciones en el punto de venta se vuelven más estratégicas, dándonos la capacidad de medición de compra, análisis y acción sobre aquellas que más efectividad nos generan. Entre otras cosas, nos permite hacer mejor lo que ya hacemos, hacer lo que ya hacemos más rápido y hacer cosas que antes no podíamos hacer.


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