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Era una ajetreada tarde de martes de 1946 para Ole Kirk Kristiansen, quien se encontraba visitando una interesante feria de máquinas de moldeo por
inyección de plástico, en Copenhague Dinamarca con el afán de descubrir el próximo salto innovador para su compañía de juguetes. Ole, era el popular fundador de la compañía LEGO famosa por la calidad de sus juguetes de madera.

Unos años más tarde luego de esa feria Ole y su hijo Godtfred deciden apostar por los juguetes de plástico y para 1949 crean los famosos “Automatic Binding Bricks” o “Legos” lo que hoy conocemos como el producto insignia de la marca cuyo revolucionario concepto cambiaría el mundo de los juguetes para siempre.

Los Legos se han convertido en uno de los juguetes más icónicos de las últimas décadas con 25 años en el mercado y más de 650 billones de piezas vendidas en 130 países, representan un juguete básico en el baúl de cualquier niño de 4 años en adelante.
“¿Qué nos gusta tanto de los Legos?” se pregunta David Whitebread profesor de la Universidad de Cambridge en su artículo “Play Matters”; ahí expone que lo que más nos gusta de este icónico juguete es el hecho de que nos permite “cambiar de idea, hacer y deshacer. Los Legos están compuestos de un material que no representa nada, a partir del cual se crean cosas que sí representan”.

Recuerdo cuando tuve acceso a mi primer caja de Legos. Tenía 7 años y era la víspera de navidad; mi mamá como de costumbre llegaba a casa luego de su trabajo y ese día cargaba algo más que su bolso, era una gran bolsa amarilla que dejaba entre ver una peculiar caja azul.

Pasaron los días y en mis ansias navideñas logré descubrir donde mamá escondía los juguetes y ahí estaba, la misteriosa caja azul. Cuando la logré abrir fue como amor a primera vista, la caja contenía casi mil piezas con diferentes manuales que mostraban cómo construir casi cualquier cosa y para el 25 de diciembre, secretamente, ya había creado un carro policía, una estación de bomberos y una nave espacial que conservo hasta el día de hoy.

Los Legos me enseñaron cómo poner a prueba mis ideas y prototipar conceptos, haciendo el proceso de construcción mucho más rico y entretenido donde el resultado final era una auténtica obra de arte, ya que pasé por un proceso iterativo de construcción hasta llegar a un producto consolidado con la idea correcta.

Este concepto de construcción sobre iteración es algo que utilizo hasta el día de hoy en mis proyectos de consultoría, donde mi equipo y yo conjugamos un producto digital mediante un proceso en etapas iterativas de construcción hasta llegar a una respuesta sólida para la necesidad de nuestro cliente.
 
Actualmente, el mundo de la transformación digital es un plano complejo y voraz donde el ganador no es la compañía que le invierte más a la construcción de un producto digital, sino la que reconoce que construir un producto digital exitoso es como jugar con Legos. Partir de un concepto de solución y se itera en un proceso  de construcción y reconstrucción hasta llegar a un producto final cuyo resultado es garantizado, ya que desde su concepción participan los entes involucrados en la revolución de la compañía, sus clientes y usuarios finales.

Crear un producto digital para incentivar la innovación en un negocio debe ser como construir una casa de Legos. El primer paso es el proceso de ir a la tienda de juguetes y escoger cuál es el set de nuestro gusto con las piezas necesarias para construir nuestra casa. En el caso de un negocio real se trata del proceso de ideación donde junto a nuestros clientes iteramos en sus necesidades e ideas hasta llegar al supuesto concepto de un producto tecnológico que resolvería una necesidad primordial.

Luego, una vez que validamos que esa caja de Legos contiene todo lo que necesitamos, nos proponemos a armar nuestra visión. Pero durante su construcción nos damos cuenta que hay diferentes formas de hacer la casa e inclusive que a la misma se le pueden incorporar varias mejoras. De la misma forma al construir un producto digital comenzamos a experimentar con la tecnología y desarrollamos un prototipo de la solución bosquejada,  pero  en   el proceso nos damos cuenta que hay ciertas tecnologías que deben ser reevaluadas y que muy posiblemente la solución con la que iniciamos deba transformarse en algo que se ajusta mucho mejor a las necesidades intrínsecas de nuestro cliente.

Por último, ya que sabemos cómo construir la casa, cuáles mejoras hay que incorporar y qué variables debemos tomar en cuenta para completar nuestra visión; nos tomará minutos construirla pero aún eso no es lo más valioso, si no el hecho de que conforme pase el tiempo y nuestra visión evoluciona; tan solo bastará con cambiar de lugar un par de piezas para volver a satisfacer los estándares de esa nueva visión.

En el caso de negocio debería   funcionar   de forma similar donde a la hora de arquitectar y construir un producto digital cada una de sus funciones debe estar autocontenida de forma que nos permita conjugar una solución final que con el pasar del tiempo y el reajuste de nuestras necesidades, la misma sea lo suficientemente maleable para reinventarse e incluso escalarse solamente en las partes que ameritan ser escaladas.

En esta analogía, la caja de Legos es la plataforma cloud, que en el caso de GBM es IBM Cloud que cuenta con más de 200 servicios y productos que por sí solos cumplen funciones específicas como piezas de Lego individuales pero conjugadas en conjunto, le pueden dar vida a impresionantes soluciones digitales capaces de transformar una industria.
 
En el Hub de Innovación de GBM hemos  creado un servicio denominado “Consultoría de Productos Digitales”, donde guiamos a nuestros clientes por las etapas de idear, experimentar con la tecnología y construir un prototipo de un producto digital. En este servicio, utilizamos el IBM Cloud como nuestra caja de Legos para construir el prototipo tecnológico y metodologías como el Design Thinking para que nuestros clientes aprendan cómo conceptualizar la solución que necesitan. Básicamente les enseñamos a jugar con Legos.

Este proceso de experimentación tecnológica va de la mano de nuevas tendencias del desarrollo de aplicaciones. Utilizamos el enfoque “cloud native” para construir productos digitales basados en una arquitectura de microservicios donde aplicamos la tecnología de “contenedores” para darle vida a los diferentes ambientes donde vivirá la aplicación. Todo esto sobre nuestra plataforma cloud la cual utilizamos para albergar nuestros productos y enriquecerlos con servicios de Inteligencia Artificial, analítica, integración y demás para alcanzar una solución muy robusta capaz de ser escalable bajo cualquier ambiente.

¡Somos el Innovation Hub y le invitamos a construir juntos!


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Recomendaciones sobre la gestión de la nube

14 Septiembre, 2018 | Estamos inmersos en una constante carrera contra el tiempo para acelerar la ventaja competitiva que permitirá a nuestras organizaciones alcanzar sus temas. Además, es indiscutible que la combinación correcta de recursos de cómputo en la nube privada, pública y/o híbrida es insumo indispensable para el éxito. Sin embargo, al inicio en esta ruta a la nube, no estaba tan definida la importancia de la gestión de la nube para garantizar su éxito.   En este artículo listaré los factores que son fundamentales a tener en cuenta con el objetivo de hacer viable y efectiva la utilización de la nube, sea donde sea que ésta se encuentre. El Reto Dar de alta cargas de trabajo en la nube pública, privada o híbrida puede ser una tarea más o menos compleja dependiendo del grado de integración entre éstas. Si bien es cierto que una máquina virtual es rápidamente desplegada en una nube pública, también es cierto que el integrarla al centro de datos local de su organización, cumpliendo con los estándares de seguridad y tomando en cuenta su escalabilidad, puede ser un reto que mantener en el tiempo. Gestionar no significa automatización del proceso o el uso de herramientas sofisticadas.  Más bien, significa lograr un control administrativo efectivo sobre las nubes, no importa donde estén. Este control administrativo debe proveer los medios para medir, planificar, reaccionar y ejecutar cambios en la nube de forma estandarizada y automatizada para minimizar las fallas humanas. En vista de las variantes de nube, sus combinaciones y la realidad de TI en las organizaciones no resulta sencillo lograr una vista única que brinde el valor que se requiere. Por la dinámica de los requerimientos, es crucial definir desde el inicio una estrategia clara y simple para garantizar el éxito de la gestión.   Características de la solución Hay múltiples opciones de herramientas y suites para la gestión de nubes. Cada cual tiene sus fortalezas y distintos niveles de madurez, sin embargo, deben contar con ciertas características fundamentales para lograr su objetivo, entre ellas: Manejo multinube Es fundamental que la solución de gestión de nube permita de forma natural y simple la interacción con múltiples nubes, inclusive con tecnologías mas allá del tradicional IaaS. Por ejemplo, se debería contar con soporte para la gestión “end-to-end” de contenedores como mínimo para garantizar la migración a nuevas tecnologías en un futuro cercano en caso de no contar con éstas. Automatización y autoservicio La agilidad en el proceso, desvinculando al usuario de la complejidad de la infraestructura y minimizando el error humano, es una de las promesas de la nube desde sus inicios. A pesar de esto, ahora que enfrentamos un mundo híbrido, la respuesta puede no ser tan obvia. Es crítico articular desde un inicio la capacidad de automatización de procesos. Por ejemplo, se pueden convertir las políticas de negocio en pasos realizables, necesarios para crear y administrar instancias de nube, sin intervención humana. Además de crear, colocar y ajustar instancias de nube, la automatización del flujo de trabajo ayuda a las organizaciones a cubrir la necesidad de creación de informes, implementación y cumplimiento. Por ejemplo, un sistema de gestión automatizado de la nube híbrida puede alertar al administrador cuando un ingeniero intenta trasladar una carga de trabajo de la nube privada a la nube pública, lo cual podría ser una violación de las políticas de cumplimiento o de seguridad de la empresa. Todo lo anterior, debería ser ejecutado por el usuario sin intervención de personal experto de infraestructura, o en otras palabras “autoservido”. Monitoreo y análisis continuo La gestión de la nube híbrida debe permitir el análisis continuo de equipos físicos y virtualizados (procesamiento, redes y almacenamiento), inclusive llegando hasta la experiencia del usuario. En un entorno de nube privada, TI debe garantizar que la infraestructura funciona correctamente mediante el balanceo de cargas correcto y una eficiente planificación de la capacidad. Por otro lado, en las nubes públicas, las métricas de rendimiento para la latencia ayudan a garantizar el cumplimiento con los acuerdos de nivel de servicio (SLA) del proveedor de la nube pública y por ende con el usuario final. Mediante las métricas, las organizaciones también pueden decidir si es el momento de migrar cargas de trabajo de nubes públicas a privadas o viceversa. Lo que no se mide, no se mejora. Finalmente, para asegurar el éxito de su estrategia de nube dependerá en parte de la selección y adecuación correcta de herramientas y su automatización, pero no hay que dejar de lado al personal de TI. Si planea realizar la implantación de una nube híbrida gestionada con las características ennumeradas arriba, dependerá mucho de su capacidad humana. La otra opción es acelerar su madurez con la contratación de una gestión “as a Service” que incluya conocimiento, herramientas e infraestructura. Mi recomendación es que sobre todo si su empresa inicia con la implantación de nube privada, pública y/o híbrida, considere soluciones como servicio administradas. Esto le permitirá cubrir rápidamente las brechas y acelerar sus objetivos de negocio.   Actualmente existen tecnologías como la de IBM Cloud Private (ICP) que permite la velocidad de la nube pública combinada con el control de una nube privada. IBM Cloud Private le permitirá: Una sola experiencia para las nubes privada y pública haciendo su estrategia híbrida realizable. Servicios operativos básicos, incluidos el registro, el monitoreo y la seguridad. Flexibilidad para integrarse con herramientas (virtualizadores, redes, etc) y procesos existentes. Las versiones en contenedores del middleware de IBM brindan una guía prescriptiva para optimizar las cargas de trabajo utilizando sus aplicaciones, datos, habilidades e infraestructura actuales. Abra la plataforma de contenedores basada en Kubernetes con Cloud Foundry para el desarrollo y la implementación de aplicaciones, junto con la integración de DevOps toolchain. Capacidades de integración para desbloquear su infraestructura y conectarlo con acceso seguro a servicios de nube pública como IBM Watson®, IBM Blockchain y más. En caso de requerir más información favor utilizar las siguientes referencias: https://www.ibm.com/cloud/private/faq Si usted requiere apoyo, la gestión que GBM ofrece por medio de los servicios de Nube, permite que las organizaciones le deleguen la responsabilidad de su operación de TI, para que éstas dediquen sus recursos a tareas relacionadas con su principal actividad comercial. No dude en contactarnos para cualquier necesidad de nube o bien de tecnología que requiera.

Banca Digital 2.0

01 Junio, 2018 | Para innovar en el sector de Servicios Financieros, se requiere partir de las necesidades de los segmentos de clientes, y desde ahí construir modelos de servicio que generen una ventaja competitiva. Parte importante de la banca entendió la transformación digital como la adquisición de "paquetes" comerciales, nuevos “Core Bancarios”, aplicaciones o plataformas de Banca Digital para mejorar sus canales existentes. Estos paquetes ofrecen Omnicanalidad y rápida implementación, pero pocos han podido materializar estos beneficios por múltiples razones: Los usuarios esperan funciones específicas de acuerdo al canal. Los canales ofrecen capacidades distintas y se requiere adaptar la funcionalidad a las mismas (smartphones, POS, quioscos, IVRs, chatbots, ATMs, Smart Watch, asistentes virtuales, APIs para Fintechs, Contact Center, Corresponsales No Bancarios, redes sociales, entre otros). Diversas generaciones de usuarios perciben y utilizan productos de los bancos en forma muy diferente. Integraciones con los sistemas en el backend y flujos de trabajo se convierten en un proyecto paralelo de mayor complejidad que el proyecto principal. Modificaciones a la aplicación para adaptarla a necesidades específicas son de gran impacto debido a la rigidez de la arquitectura. Canales que una vez fueron innovadores, como la banca en línea o la banca móvil, hoy día son un commodity. Una vez que estos son resueltos en el mejor de los casos permiten una nivelación con el promedio de la banca, entregando lo que el promedio de clientes requiere. Sin embargo, las Fintech han llegado para agitar el mercado y las necesidades de los clientes. La rapidez de ideación y despliegue en el mercado, la capacidad de probar nuevos conceptos y de reconstruir un servicio basado en el feedback inmediato de segmentos de clientes, están generando verdadera disrupción e innovación. Y todo esto es posible gracias a que las Fintech no usan un “paquete” sino un lego en constante expansión. A partir de la influencia de las Fintech y de startups que lograron dominar nichos en forma exponencial, la banca está adaptándose rápidamente y las primeras decisiones que toman sus recientemente creadas unidades de innovación son: Utilizar metodologías ágiles para la creación de nuevos productos, servicios o canales. Conducir procesos de Design Thinking que permiten reducir el ciclo de ideación a producto mínimo viable de meses a días. Selección de plataforma de nube pública para habilitar contenedores, servidores de aplicación, bases de datos, seguridad, APIs, en segundos, en lugar de meses. Seleccionar un toolchain para DevOps, para desarrollo, integración, testing y deployment continuos; reduciendo los tiempos de creación, modificación, e implementación a producción. Utilizar APIs de terceros que agreguen valor en el producto o servicio que se está ideando tales como: reconocimiento de voz, autenticación biométrica, generación de diálogos en lenguaje natural, evaluación de riesgo, procesamiento de pagos, geolocalización, IoT, Streaming, traductor de idiomas, reconocimiento visual, entre miles. La velocidad de innovación en la banca se ha incrementado con la adopción de los nuevos esquemas de desarrollo, metodologías ágiles, cloud y uso de APIs. Aquellos proyectos de años son cosa del pasado. Se busca la entrega incremental a partir de un producto mínimo viable que puede ser construido en pocas semanas, y la validación constante de la experiencia de los usuarios y su adopción. Ante este escenario, las aplicaciones de Banca Digital deben replantearse y ajustar su arquitectura y forma de entrega. Deben evolucionar hacia una plataforma 2.0: Implementable sobre nubes públicas (IBM Cloud, Azure, AWS, Google, entre otras) con los mismos niveles de seguridad, o incluso mayores, que los Data Center de los bancos. Basada en componentes independientes o microservicios que ofrezcan funcionalidades integrables como piezas de lego, y que permitan así construir nuevas funciones más complejas. Abierta a integrar APIs de terceros para suplir funcionalidades completas o parciales en una forma transparente. Entregable a través de un toolchain de DevOps que facilite la integración y el deployment continuo a medida que se liberan nuevas funcionalidades o se modifican las actuales. Con mayor foco en la capacidad de construir nuevas funcionalidades rápidamente, partiendo o no de las existentes, aportando sus componentes a una metodología ágil de desarrollo. Con el poder de exponer las funcionalidades a través de cualquier forma de front-end (web, móvil, conversacional, redes sociales, entre muchos otros) o API. Un recorrido rápido por el catálogo de APIs de IBM Cloud para Financial Services nos muestra cómo un número importante de empresas de desarrollo exponen sus APIs para que puedan ser integradas en cualquier aplicación para Servicios Financieros, desde servicios para “Know Your Customer” (KYC),  Anti Money Laundering (AML), antifraude, contenido según geolocalización, inversiones en bonos, riesgo y cumplimiento, agregación de datos financieros, visualización de analíticos y data histórica, estadísticas de manejo de portafolios de inversión, generación de lenguaje natural, procesamiento de pagos, análisis predictivo de créditos, patrimonio de clientes, monitoreo de riesgo, blockchain entre muchos otros. Al consultar el roadmap de las plataformas de Banca Digital más reconocidas a escala mundial podemos constatar que algunos ya están tomando una dirección en este sentido. El resto aún está enfocado en entregar una solución para canales ahora tradicionales (banca en línea y banca móvil), con las funcionalidades comunes (consulta de saldos de productos, transferencias y pagos). El éxito futuro de las plataformas dependerá de su capacidad de transformarse para aportar valor en la dirección que los servicios financieros y sus procesos de innovación ya están recorriendo. La transformación digital alcanza incluso las bases y herramientas.

El sentido de tener solo un socio de nube

19 Abril, 2018 | El ser humano no es multitasking como muchos creen, el cerebro es un procesador de información serial, debe enfocarse en una cosa a la vez para hacerlo bien. Cuando esto se extrapola a los negocios, y se dispersa en tareas que no son su foco de éxito pierde eficacia, cosa que hoy día hace la real diferencia competitiva. Ser inteligente en el mercado de hoy, se ha convertido en delegar y exigir resultados basados en la confianza de las contrapartes, medidas con las pruebas de sus certificaciones, reportes de rendimiento y percepción del mercado. Para poner un ejemplo: es que la percepción del servicio de un vendedor de eBay va ligada con la calidad y velocidad de las entregas de sus pedidos, de forma que el vendedor debe hacer pocos envíos realizados por él mismo, o delegar en una empresa que empaque y entregue, para lo cual, hace su propia evaluación de proveedores y termina escogiendo los proveedores que cumplan con sus estándares de servicio y diferenciación. Este mismo fenómeno ha llegado a nuestros Centros de Datos y servicios de TI. Lo que creíamos que era el núcleo de nuestro negocio (el Centro de Datos), ahora se ha convertido en nuestro eslabón más débil y costoso, debido a la economía de escala. De forma similar a lo que sucedió con la primera y tercera revolución industrial, dígase, precio por cantidad que ofrecen los servicios de nube, entendiendo que no estamos hablando solo de hardware y software (que si está en el paquete), sino de todo el conjunto operativo, incluido el personal. Como en anteriores revoluciones industriales hay múltiples incógnitas, de las cuales se desprenden miedos, resistencias, y atolondramientos. Para ser más específico; los nuevos sistemas de TI, tienden a reducir la necesidad de personal en las empresas, pero al mismo tiempo crean una dependencia alta en el proveedor, en el que recae toda la responsabilidad de entregar un servicio consistente, eficaz y sobre todo, más económico. Todo esto apunta a un pragmatismo de reducción de costos enfocado en una operación más eficiente y por ende más rentable para los accionistas. El instituto 451 Research ha conducido un estudio sobre cómo las empresas ven su panorama de consumo de servicios cloud; y uno de los grandes hallazgos fue que el 62% de las empresas de las más de 1700 encuestadas están inclinadas a delegar la administración de sus plataformas cloud en una empresa de servicios por tres razones principales: para enfocarse en sus operaciones neurálgicas, maximizar el retorno de inversión y aunque no lo parezca, la garantía de la seguridad de la información. Esto último, apunta según mi criterio a que, el negocio de la empresa que presta el servicio de nube es vital, ya que su buen desempeño depende la continuidad de la relación, y en el caso de un incidente cual sea, la mayor parte de las penalidades recaerán sobre este tercero, porque es el responsable contractualmente de las plataformas y la información en ellas contenidas. Para esto, más que seleccionar una solución, se debe escoger un socio que ofrezca: Ventajas de flexibilidad en términos de localidades para ubicación de servicios por cumplimientos regulatorios, recuperación de desastres regionales, servicios heterogéneos para cubrir el real abanico de necesidades; como por ejemplo IaaS de nube privada o pública, ERP y CRM administrados, servicios  gestionados  de impresión, archivado, respaldos, bases de datos, portales, networking, comunicaciones unificadas, y todo esto con las mejores prácticas y servicios de seguridad de la industria. SLA (Service Level Agreement) respaldado económicamente, y esto no es soloquesecumplansinotambiénajustarlos para adaptarse a los requerimientos de industria. No es lo mismo el SLA de RTO (Recovery Time Objective) para un banco que para bienes raíces. Esto porque detrás de un RTO hay involucradas muchas soluciones y métodos que pueden encarecer vertiginosamente, pero un socio responsable ofrecerá la solución que se ajuste a los requerimientos de la industria o del cliente mismo. Condiciones económicas ajustadas al presupuesto, esto es: un contrato de pagos periódicos que minimizan el TCO (Total Cost Ownership) y maximicen el ROI (Return On Invesment) en los plazos estratégicamente trazados por el cliente. GBM está enfocada en mejorar las condiciones de sus clientes con soluciones acorde a los retos de sus propias industrias. En esta cuarta revolución industrial es vital contar con un líder de mercado que domine los desafíos de la Nube para el beneficio de todos.



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