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Cognitiva, empresa dedicada a la consultoría y el desarrollo de soluciones de computación cognitiva (basadas en IBM Watson) en 23 países de Latinoamérica, culminó exitosamente la competencia internacional: “I Desafío Cognitivo Latam 2017”.

La competencia surgió con el  propósito  de impulsar la creación de proyectos de computación cognitiva, la modalidad más poderosa e innovadora de la Inteligencia Artificial (IA). Para esto, se desarrollaron dos categorías de participación: compañías en fase de Startup y empresas independientes de desarrollo y venta de software (ISV, por sus siglas en inglés) consolidadas.

Este desafío inició en el mes de agosto del 2017, convocando a más  de  90  equipos de diferentes países de Latinoamérica, quienes durante todo el proceso recibieron acompañamiento en temas técnicos y de negocio, por parte de Cognitiva y el comité calificador con el firme objetivo de lograr prototipos funcionales de alto valor para los participantes.

Adicionalmente, Cognitiva les ofreció webinars de arquitectura en las APIs de IBM Watson, les dio visibilidad a los proyectos ante aceleradoras de Latam, para el tema de levantamiento de capital y también acceso a la herramienta de e-Learning de Cognitiva, el cual cuenta con capacitaciones de alto nivel en materia de Inteligencia Artificial. Una vez presentadas las propuestas de sus proyectos, se escogieron 26 equipos que continuaron como competidores oficiales en el desafío.

En el mes de noviembre, luego de ser evaluados por el equipo técnico de Cognitiva, un panel de 5 jueces, evaluaron a los 18 equipos que lograron completar el Desafío, basados en los siguientes criterios:

  • Calidad y grado de cumplimiento del desafío, (a nivel de negocios y técnico).
  • Grado de innovación de la solución.
  • Conocimiento demostrado sobre el público meta del producto.
  • Solidez al defender las ventajas competitivas del producto.
  • Solidez al presentar el modelo de monetización de su negocio.

Adicionalmente, como parte de los criterios de evaluación, el panel de jueces también otorgó un puntaje según la misión de Cognitiva: “Proporcionar soluciones de computación cognitiva con el propósito de mejorar la calidad de vida en Latinoamérica, transformando la manera en que sus sociedades toman decisiones”.

Categoría Enterprise

  • AgroCognitive (Venezuela) Producto: Solución para el monitoreo de cultivos, que permite planificar patrones de vuelo para drones, que, apoyados en tecnología Watson como Visual Recognition, recomiendan planes de riego, fertilización y control de plagas.
  • iBang (Colombia) Producto: Plataforma que integra servicios de inteligencia artificial con recursos existentes en las empresas, con el objetivo de optimizar la atención a clientes vía email o chat.
  • Time-to-Yes (Costa Rica) Producto: Sistema para instituciones financieras, que facilita la aprobación de créditos en minutos, gracias a motores de reconocimiento de imágenes de documentos como cédula de identidad y recibos de servicios públicos.
  • PreCreditPRO (Guatemala) Producto: Solución para instituciones financieras, que permite perfilar a clientes según sus características de personalidad y predecir sus intenciones de pago luego de adquirir algún crédito. Está orientado principalmente a hacer análisis de clientes sin ningún historial bancario.

Categoría Startups

  • Luzi (México) Producto: Dispositivo médico de pre- diagnóstico para mujeres embarazadas, que permite a los médicos llevar un control del embarazo de sus pacientes y generar estadísticas, de forma remota y con el uso de la inteligencia artificial.
  • Fractal (México) Producto: Es un asesor legal cognitivo, que permite a los usuarios hacer consultas, en lenguaje natural, sobre los trámites, procedimientos y derechos del trabajador al momento de ser despedido.
  • NichosDato (Paraguay) Producto: Aplicación que utiliza un chatbot, que permite generar comunidades de usuarios basadas en gustos en común, compartiendo contenidos didácticos y facilitando el comercio electrónico de los productos y servicios relacionados a la interacción de cada comunidad.
  • WiiBell (Ecuador) Producto: Wii Bell es un portero electrónico que permite a los propietarios de una casa atender a sus visitantes desde cualquier lugar del mundo utilizando su celular.

La gran final del “I Desafío Cognitivo Latam 2017”, se llevó a cabo en San José Costa Rica el pasado 11 y 12 de diciembre.

Los finalistas tuvieron la oportunidad de presentar su “Elevator Pitch”, ante un jurado conformado por el CEO de Cognitiva, Rolando Castro; un miembro de la facultad del INCAE Business School, German Retana; el Director General de Lantern Technologies, Alban Sánchez y el Gerente de Desarrollo de Productos de Cognitiva Latam, Walter Montes.

El desafío es un escenario óptimo para aportar la experiencia que tiene Cognitiva con el esfuerzo de las Startups y los ISVs de la región, logrando encontrar esos proyectos de alto impacto  que  puedan  transformar la calidad de vida de los latinoamericanos a través de la computación cognitiva.

Luzi y Time-to-Yes ganan el I Desafío Cognitivo Latam 2017

Luzi y Time-to-Yes se  coronaron  como los ganadores del I Desafío Cognitivo Latam 2017, en las categorías de Startups y Enterprise, respectivamente.

Luzi es un sistema de control prenatal que permite detectar posibles complicaciones médicas a través de un hardware y software que analiza los signos vitales de la paciente. Con solo ingresar la mano de la mamá en el dispositivo médico y responder algunas consultas en una aplicación, el doctor puede obtener información de nueve signos vitales de la madre y el bebé; como frecuencia cardiaca, presión arterial, entre otros.

Time-to-Yes es una aplicación diseñada para apoyar a los bancos  en  el  proceso del origen y la revisión de documentos necesarios para diversos trámites. Utilizando el reconocimiento de imágenes, la aplicación evita la revisión manual de cada documento, lo que permite mejorar los tiempos de respuesta, disminuir los riesgos operativos y, finalmente, aumentar las ventas.

Ambos proyectos demostraron no solo tener profundidad técnica, sino que, desde una perspectiva de negocios, son proyectos viables y rentables. Adicionalmente, se consideró que ambos contaban con un enorme potencial para tener un impacto en la calidad de vida de los latinoamericanos.

Para las organizaciones que participan en el concurso, I Desafío Cognitivo Latam 2017 fue una clara oportunidad para acercarse a una innovación que tendrá un gran potencial de negocio en la región. Para el año 2020, en Latinoamérica, la inversión en sistemas cognitivos e inteligencia artificial rondará los $350 millones de dólares, según cálculos de la consultora International Data Corporation (IDC)


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Digital Tech Trends

01 Noviembre, 2018 | Sobrevivir a tiempos de cambio y no morir en el intento, para las empresas es todo un reto hoy en día. Las compañías han visto en la innovación la forma de subsistir y están buscando cómo transformar sus negocios con tecnologías digitales como: Inteligencia Artificial, Cloud, Contenedores, Microservicios, Kubernets, Robotic Process Automation (RPA), Application Programming Interface (API) y Analitycs Engine. Estas tecnologías les permiten a las empresas innovar en sus aplicaciones de negocios y obtener ventajas competitivas, así como encontrar nuevas formas de interactuar con los consumidores, a través de sus dispositivos, como teléfonos y relojes digitales. Las pasarelas de pagos y los asistentes virtuales que están llegando a los portales de servicio al cliente son ejemplos del uso que se le están dando a estas tecnologías en la transformación digital. Los departamentos de tecnología de las empresas siempre están en búsqueda de sacarle más provecho a sus inversiones de hardware y software (almacenamiento, comunicaciones, middleware, etc) para mejorar el tiempo de respuesta de sus aplicaciones de negocios y reducir costos operativos. La tendencia tecnológica en esta área está liderada por contenedores Docker, el gestor de contenedores Kubernets y la arquitectura de microservicios. Docker es una tecnología de contenerización que permite a los desarrolladores crear aplicaciones auto contenidas en “microservicios”. La construcción de una aplicación requiere de un número importante de recursos y elementos que incrementan la complejidad de preparar el entorno antes de habilitar el desarrollo de la aplicación a utilizar, estos entornos poseen limitantes de escalabilidad, en su gran mayoría delimitados por el tamaño del equipo físico donde reside. Con la contenerizacion se reduce esa complejidad que dispara innecesariamente los costos de hardware/ software y de administración de plataformas. En pocas palabras, con contenedores y microservicios las aplicaciones de negocio se cortan en pequeñas partes completamente independientes haciéndolas más costo-efectivas. Ahora que las aplicaciones de negocio están “cortadas”    en    varias    partes,    es    necesario automatizar su gestión, Kubernets o Kubernetes robustece el uso de contenedores, dado que permite habilitar y gobernar una colección de contenedores permitiendo definir esquemas de alta disponibilidad y habilitación de “clustering” a fin de que las aplicaciones contenidas en los contenedores puedan funcionar como un solo organismo. Al mismo tiempo, proporciona un entorno que permite su monitoreo, control y capacidades para escalar la infraestructura de forma dinámica (haciendo realidad el concepto de nube híbrida) como respuesta al incremento del consumo de la aplicación por los usuarios finales. Lo anterior, ha disparado proyectos  de modernización de aplicaciones para buscar flexibilizar las aplicaciones de negocio y reducir costos operativos en el camino. Lo interesante de este cambio, es que ha entregado a los ejecutivos de negocio herramientas para encontrar nuevas fuentes de ingreso, y en la actualidad, las empresas buscan la habilitación de microservicios para exponer funciones de negocio que tradicionalmente eran consumidos sólo internamente, hacia el mundo exterior. Este cambio de paradigma busca obtener nuevos beneficios al compartir información, y en la mayoría de los casos, monetizar en el proceso. Esta tendencia esta liderada por los APIs o Business APIs. Application Programming Interface o API es un término técnico utilizado por los desarrolladores para definir instrucciones con las cuales comunicarse con otras aplicaciones por medio de código de software. Sin embargo, cuando hablamos de Business APIs no estamos refiriéndonos a un tema técnico, sino a la oportunidad que tiene una empresa de exponer capacidades de negocio y/o información con socios, competidores o cualquier tercero y cobrar por cada vez que éstos utilicen ese Business API. Por ejemplo, la exposición de un servicio de calificación de riesgo que utilicen terceros (mueblerías, tiendas de electrodomésticos, etc.) y que puedan habilitar un perfil del cliente en tiempo real y proveer a través de un servicio con el banco la compra o el financiamiento de algún producto. Los Business APIs son el lenguaje de las startups y de los emprendedores, ya que éstos les permiten crear productos digitales de forma rápida y agregar valor donde nadie más lo está haciendo. Cada vez que una persona pide comida a domicilio por medio de Uber Eats, la aplicación utiliza múltiples Business APIs para dar el servicio, entre ellos los APIs de medios de pago de Visa y Mastercard por los cuales Uber tiene que pagar por su uso. Esta dinámica con las startups y la creación de productos digitales ha puesto mucha presión sobre las empresas para encontrar formas de interactuar con estos nuevos actores en su lenguaje y hacer alianzas que les permitan acelerar la cocreación de productos digitales y con esto garantizar la vigencia de sus productos y servicios con el nuevo consumidor digital. La tendencia que habilita la interacción con startups y la creación de productos digitales es el Cloud. La innovación digital empresarial no es tan sencilla, ya que las empresas con productos análogos no inician con el “lienzo en blanco”. Sin embargo, el Cloud es la plataforma que permite tener acceso a las tecnologías de punta (contenedores, API, Inteligencia Artificial) sin tener que hacer grandes inversiones económicas, permitiéndoles a los equipos de innovación la creación de productos digitales en cuestión de semanas para validarlos con los consumidores y así crear alianzas con startups que sumen al éxito del producto digital. En resumen, el Cloud es la caja de herramientas que utilizan los intraemprendedores de la empresa para utilizar todas las tecnologías digitales emergentes para la creación de productos y servicios nuevos y con ello hacer la realidad la innovación digital empresarial. En esta transformación digital, las empresas también están buscando transformar los procesos de negocio para brindar una mejor experiencia y/o reducir los costos operativos para el procesamiento de las solicitudes de los clientes. Aquí entramos al terreno de la Inteligencia Artificial y Robotic Process Automation. RPA o Robotic Process Automation es una tecnología cuya aplicación se encuentra orientada a optimizar actividades repetitivas dentro de los procesos de las organizaciones y que, en la gran mayoría de los casos, se consideran actividades manuales y transcripción de información de un sistema a otro. Esta tecnología permite de forma bastante rápida la captura del comportamiento de un operador de la computadora y grabar la secuencia de pasos u operación diaria. Como resultado de lo anterior, tenemos “Robots” en la ejecución de las tareas repetitivas que realiza un operador humano y que, en la mayoría de los casos, su horario de ejecución se extiende de las 8 horas diarias a 24. Un conjunto de robots puede ser visto como una fuerza de trabajo virtual. Es por esto, que RPA está impulsando proyectos enfocados a reducir el costo operativo y aumentar la eficiencia operativa dentro de los procesos de la empresa. Sin embargo, no todas las tareas realizadas por las personas son estructuradas y repetitivas, algunas requieren de cierta capacidad de análisis de información y entendimiento del contexto para tomar la decisión correcta, es aquí donde la Inteligencia Artificial entrega herramientas que permiten simular algunas capacidades cognitivas humanas como el aprendizaje por medio de la lectura de información (Machine Learning), identificación de patrones, el procesamiento del leguaje natural por medio de la escucha y el habla, y finalmente incorporar estas capacidades a los procesos para hacerlos más eficientes y crear una mejor experiencia para el cliente. Los máximos exponentes de esta tendencia son los asistentes virtuales que están llegando a los portales de servicio al cliente y/o a los canales digitales que utilizan los consumidores como Facebook Messenger, Siri, Alexa, etc. Sin embargo, las capacidades de la Inteligencia Artificial pueden apoyar en muchas más tareas y procesos dentro la organización que permitan competir de mejor manera en la economía digital. Finalmente, toda esta explosión de interacciones digitales genera una cantidad de datos sobre los consumidores que para las empresas son difíciles de almacenar, analizar y capitalizar en hallazgos que les permitan definir mejores estrategias. La tendencia en esta área son los Analytics Engine. Los Analytics Engines proporcionan las herramientas para realizar análisis sobre volúmenes de datos elevados, éstos se apoyan en los Datalakes, que es un lugar para almacenar datos estructurados y no estructurados, así como un método para organizar grandes volúmenes de datos muy diversos de diversas fuentes. Finalmente, estas tecnologías combinadas con Machine Learning y Deep Learning permiten a las empresas sacarle provecho a la información y crear estrategias de monetización basadas en datos. La adopción de todas las tecnologías digitales mencionadas en este artículo puede ser intimidante, es por ello que hemos creado el foro “Digital Tech Trends” donde convocamos a diferentes líderes de tecnología dentro de las empresas por medio de webinars mensuales y eventos presenciales, para acercarlos a estas tendencias y mostrarles casos de uso prácticos que pueden considerar implementar dentro de sus organizaciones para potenciar una relación estratégica entre los líderes de tecnología con los líderes de negocio. IBM ha entendido el reto que tienen los líderes de tecnología en esta trasformación digital y es por esto que ha consolidado todas estas tecnologías digitales en un solo producto llamado IBM Private and Public Cloud, con el cual las empresas pueden adoptarlas en cuestión de un par de semanas, y con ello iniciar la modernización de sus aplicaciones, la monetización de Business API, innovación para la creación de productos digitales, creación de fuerzas de trabajo basadas en RPA e Inteligencia Artificial, definir estrategias de monetización de datos y con todo ello avanzar en la transformación digital de sus negocios análogos. Por su parte, GBM con esta iniciativa busca apoyar a los líderes de tecnología brindándoles las herramientas  para  experimentar  sobre  las nuevas tendencias de  nube  híbrida  y  que puedan tomar la mejor decisión sobre dónde invertir su tiempo y dinero para  agregar capacidades digitales a la empresa.  

Innovación digital para nube híbrida e inteligencia artificial

02 Octubre, 2018 | Si bien es cierto, es un imperativo para las organizaciones tomar acciones para incorporar innovación en  sus productos y servicios, al mismo tiempo éstas deben lidiar con sus limitaciones internas en torno a su presupuesto, disponibilidad de recursos y cultura organizacional, es por ello que los nuevos modelos exitosos para la innovación digital considera la incorporación de empresas externas que proporcionen una metodología de ejecución y gobierno que permita la habilitación de un circuito iterativo para el desarrollo de ideas que le permitan alcanzar una meta deseada, objetivo o resultado. Hoy la realidad de los negocios es que utilizan las capacidades digitales como un complemento dentro de su organización, sin embargo, en el futuro las empresas y organizaciones deberán transformarse completamente en un negocio digital y en donde la ventaja que no aprovechen hoy se convertirá en su desventaja futura frente a la competencia. El foco en la innovación para crear diferenciación y la renta de todo lo demás como servicio, son algunas de las posturas más comunes en las conversaciones con diferentes industrias y organizaciones, toda vez que los nuevos modelos de servicios en la nube híbrida permiten habilitar infraestructura y soluciones de una manera mucho más ágil y con capacidades para escalar en la medida que el negocio o servicio lo requiere. Generalmente podemos determinar que un negocio, cualquiera que sea, puede trasladar sus aplicaciones y servicios a la nube sin embargo dependiendo de la industria o modelo operativo esto puede o no ser una realidad.  De acuerdo con la consultora IDC, para el año 2021, el gasto empresarial en servicios e infraestructura en la nube alcanzarán los 530.000 millones de dólares y más del 90% de las empresas emplearán servicios y plataformas en la nube. Para 2019, el 40% de las iniciativas de transformación digital emplearán servicios de inteligencia artificial; para el año 2021, el 75% de las aplicaciones empresariales comerciales usarán IA. GBM es la empresa líder en integración de soluciones de tecnologías de información en Centroamérica y el Caribe, dirigida al sector empresarial y cuenta con la red de data centers más extensa de la región. Un ejemplo claro de una industria que puede hacer uso tal cual, de las ventajas de la nube, es el sector turístico, que por su naturaleza puede iniciar con un número muy bajo de recursos, sin infraestructura e inclusive sin oficinas siendo la marca de su producto el individuo y elementos tecnológicos que traiga consigo. En este sector, los componentes digitales que conforman sus servicios incluyen: servicios en la nube, aplicaciones móviles administradas en la nube e inteligencia artificial, esta última como elemento estratégico para crear nuevas experiencias a sus clientes.  Ahora bien, el resultado de esta evolución permite a este sector la capacidad de interactuar con sus clientes de forma automatizada, conocerlos mejor a través de diálogos ejecutados por asistentes virtuales, generando respuestas de valor sin importar su zona horaria, el volumen de mensajes o las pausas para almorzar. Mientras algunos sectores miran la inteligencia artificial y la nube híbrida como una amenaza, otros ven en esta la nueva forma de llegar a un mayor número de clientes, manteniendo un mismo nivel de servicio personalizado y con la capacidad de descargar un alto volumen de solicitudes en un asistente virtual para dedicarse a aquellas que realmente requieren de su atención. Sin importar el tamaño de la organización, cualquier decisión entorno a la adopción de estrategias para la innovación digital requiere de una planificación que deberá encontrarse en gran medida alineada a los objetivos estratégicos de la organización. Este plan deberá poseer una visión integral de todos los elementos que formarán parte de su plataforma inteligente de negocio y que considera diferentes áreas que son:                 Integrar al cliente: las iteraciones digitales como evolución en la cultura de gestión de clientes, desarrollando nuevos parámetros de velocidad de respuesta, nuevos métodos de decisión, nuevas reglas y en donde es necesario romper esquemas tradicionales existentes. Formación de empleados: permitiendo un alineamiento organizacional basado en objetivos específicos definidos a través de roles y responsabilidades, método de comunicación, empoderamiento de sus procesos aplicando innovación y mejora continua. Optimización de procesos: centrándose en el cliente, potenciando el valor de sus datos con soluciones y servicios para crear su ecosistema digital. Transformando su producto: con el uso de nuevas técnicas para el desarrollo de ideas ("Design Thinking"), creando historias de usuario, priorizando las mismas y cultivando la exploración a través de la prueba de hipótesis y prototipos. Hoy en día, las tecnologías y los actuales sistemas de cómputo han hecho más sencillo el comprender las expectativas de los clientes y ofrecer soluciones más apropiadas al interpretar el comportamiento humano. La Inteligencia Artificial puede en la actualidad interactuar con los seres humanos en lenguaje natural y a través de plataformas para comprender y analizar documentos escritos, audio o video, entre otros.  En la industria de la salud, la computación cognitiva será de gran ayuda para lograr la detección temprana o cura del cáncer o bien, identificar pandemias antes de que ocurran; son algunos de los escenarios que podrían facilitar la vida del ser humano. Los sistemas cognitivos pueden incorporarse en variadas industrias como salud, servicios financieros, telecomunicaciones, educación, gobierno y retail, entre otros. Realmente cualquier industria que necesite interpretar datos, ya sea que provengan de documentos en redes sociales, en repositorios de información internos o públicos, o relacionarse con clientes en su lenguaje natural, requerirá de herramientas cognitivas. A través de las soluciones cognitivas se abarcan todos tipo de segmentos desde grandes compañías, así como pequeñas y medianas.  El potencial transformador es enorme en todas las áreas de la organización, sea la atención al público, la generación de campañas, la optimización de los activos de la empresa, la gestión del riesgo, el cumplimiento regulatorio, el análisis de contratos, etc.

Inteligencia Artificial: Una tendencia que no es pasajera

19 Septiembre, 2018 | Hace no muchos días, el máximo representante de uno de los monstruos de Silicon Valley dijo: “la Inteligencia Artificial es una de las cosas más importantes que la humanidad está desarrollando en este momento. Es quizás más importante que lo que la electricidad o el descubrimiento del fuego representaron en su momento”. Una aseveración que quizás no debería tomarse a la ligera, considerando el salto cualitativo en el estilo de vida que el fuego y la distribución eléctrica para usos prácticos nos dieron. Otros gurús tecnológicos apremian a sus pares y a foros de expertos a tomar acciones inmediatas para regular el uso de la Inteligencia Artificial y lo que deberíamos permitirle alcanzar, a fin de proteger a la humanidad de escenarios donde las máquinas toman control de nuestras vidas. Sea o no acertado lo que estos señores mencionan, es innegable que la Inteligencia Artificial está dando de que hablar, generando muchísimo furor y expectativa a nivel global, y las razones son muchas y abarcan casi todas las aristas de la sociedad y los negocios. Dicho esto, ¿qué es Inteligencia Artificial? La podemos definir como la rama de la ciencia de la computación que busca emular la forma en que el ser humano entiende, procesa y razona sobre una base de conocimiento dada (es decir, datos), con el fin de generar resultados que permitan a las personas tomar decisiones. Una de las habilidades más destacables de la Inteligencia Artificial es la de analizar y entender datos no estructurados, a diferencia de los otros algoritmos usados en informática. Un dato no estructurado es toda aquella pieza de información sin un modelo predefinido o que no tiene una organización sistemática delimitada. Como ejemplos podemos nombrar:  fotografías, videos, artículos periodísticos, documentos en pdf, libros, correos electrónicos y clips de audio. Actualmente, se estima que el 80% de toda la información disponible corresponde a datos no estructurados, lo cual nos lleva a identificar inmediatamente la importancia de tener herramientas que nos permitan desgranar toda la información que se encuentra cruda pero al alcance.    La Inteligencia Artificial, por supuesto, también puede procesar datos que tienen un modelo definido y provienen de una fuente específica o un campo determinado en un registro. A éstos les llamamos datos estructurados. Ejemplos de ellos son: hojas de cálculo, registros, bitácoras y, en general, bases de datos y archivos de texto con columnas, títulos y etiquetas para un rápido acceso. El efecto “bola de nieve” de los datos Volviendo a los datos no estructurados, ¿quién es el mayor creador de este tipo de información? La respuesta es: nosotros mismos. Gracias al acceso que tenemos a generadores de contenido como teléfonos inteligentes, tablets, wearables y otros gadgets, cada día se generan 2.5 quintillones de bytes de datos digitales... ¡cada día! Para poner esto en términos fáciles de interpretar, es la cantidad de bytes que se necesitaría para llenar 36 millones de iPads. Está de más decir que esa avalancha de información es imposible de manipular para cualquier ser humano u organización sin la ayuda de un set de herramientas con una altísima capacidad de procesamiento, y es en este punto donde la Inteligencia Artificial juega un papel ineludible que va a transformar la forma en que nos comunicamos, tomamos decisiones, nos divertimos y hacemos negocios. En resumen, la Inteligencia Artificial nos permite clasificar, analizar y tomar decisiones de toda índole, con base en información de tres categorías: audio, texto e imágenes. Las empresas deben tomar cartas en el asunto ¡ya!  Voy a evitar la tentación de llenarlos de datos de estudios, encuestas y cifras y les voy a contar parte de lo que he podido rescatar. Tanto en Latinoamérica como en el resto del mundo, más del 70% de los tomadores de decisiones en las empresas (llámese C-Level o Mid-Management) saben que deben invertir en soluciones de Inteligencia Artificial, tienen planes de hacerlo o ya lo están haciendo activamente. Gartner, McKinsey & Company, World Economic Forum y Harvard Business Review, por mencionar algunos, publican amplia información sobre este tema, por lo cual los invito a consultar dichas fuentes y que corroboren lo que les digo por ustedes mismos. Ahora, muchas de estas empresas caen en la categoría de “early adopters” y cumplen con ciertas características como: ser transnacionales, tener madurez digital, dar prioridad al crecimiento por encima del ahorro, tener capacidad de adopción de múltiples tecnologías y contar con un C-Level que apoya las iniciativas de IA. En Latinoamérica tendemos al escepticismo y ser pioneros en ocasiones nos asusta; preferimos esperar y ver qué sucede con los que deciden dar el primer paso. Sin embargo, las organizaciones deben evitar sucumbir a la tentación de “ver los toros detrás de la barrera”, ya que puede ser una postura peligrosa que lleve a crear vulnerabilidad frente a la competencia (existente y emergente) y a los clientes. No es necesario adoptar una estrategia agresiva de implementación de soluciones basadas en IA, pero sí que se debe hacer un diagnóstico hacia adentro, evaluar las opciones, tendencias y empresas expertas en IA y empezar a dar pasos hacia la vía de la automatización, por muy pequeños que sean. Considero que la imagen anterior es sumamente ilustrativa, porque permite ubicarse en la relación beneficio / tiempo de cualquier empresa, extrapolada con el momento en que emergen nuevas tecnologías que nos afectan y llegan a convertirse en norma de mercado. Sería bueno preguntarse: “¿en qué punto está mi empresa y adónde estamos ubicando la posición de la Inteligencia Artificial?” Encontrar la receta ideal La Inteligencia Artificial no es una varita mágica que trae resultados y dispara los KPIs por sí sola. Para que un proyecto o solución con IA sea exitoso, debe haber una conjunción de ingredientes que van desde un adecuado levantamiento de requerimientos, procesos robustos, adopción de una estrategia digital y una cultura organizacional que permita llevar las implementaciones a buen puerto. Adicionalmente, se debe considerar el matrimonio natural que existe entre la Inteligencia Artificial y otras ramas tecnológicas como IoT, Blockchain, RPA, analítica de datos, robótica y muchas tantas más. Al final, todo se resume en buscar los mecanismos para sacar provecho de la gran cantidad de datos que se encuentran disponibles para capturarlos y utilizarlos para tomar decisiones bien fundamentadas. La adopción de la Inteligencia Artificial debe ir orientada hacia discernir cuáles son los casos de uso donde se añaden herramientas que mejoran o eficientizan las tareas de los trabajadores de la empresa, al mismo tiempo que se optimizan o eliminan los procesos, ojalá transversalmente en múltiples áreas de la organización. Antes de pensar en Inteligencia Artificial como un todo, las empresas deben entender cuáles son sus puntos de dolor y dónde existen oportunidades de mejora. Esto se logrará con un equipo multidisciplinario y comprometido, ya sea a lo interno de la compañía, con un aliado estratégico - tecnológico o una mezcla de ambos. La Inteligencia Artificial ya llegó y no se va a ningún lado ¿Qué esperar como sociedad y como fuerza laboral? Me atrevería a decir que un tercio de los artículos que salen publicados sobre la IA, se enfocan en subrayar cómo la difusión de esta tecnología va a eliminar millones de puestos de trabajo en un futuro no muy lejano. Recordemos que la automatización de labores se ha materializado en diferentes etapas de la humanidad, como durante Revolución Industrial y más “recientemente” con la adopción de los microcomputadores en prácticamente todas las etapas de una cadena productiva. ¿Se vieron millones de empleos perdidos gracias a esto? No, pero sí se dio una adaptación paulatina para adquirir nuevas capacidades y el trabajo físico cedió su lugar a habilidades más enfocadas en la resolución de problemas. Claro está, no podemos descartar la vulnerabilidad de ciertos puestos ante la adopción de la IA en las empresas, principalmente en logística, agricultura y manufactura, pero mi opinión es que, en términos generales, la tecnología no nos va a desplazar en el campo laboral, sino que va a potenciar nuestra productividad y nos va a ayudar a adquirir o fortalecer habilidades que no explotamos por falta de tiempo. Recuerde cuántas veces se debe haber dicho a sí mismo o ha escuchado en los pasillos de su empresa: “me gustaría poder enfocarme más en decisiones estratégicas y menos en actividades operativas”. Siguiendo con la idea anterior, me gustaría exponer algunos ejemplos más ilustrativos: El abogado que tiene a su disposición un asistente virtual legal con capacidad de procesar millones de documentos de litigios, le hace recomendaciones y le evita invertir horas de su tiempo en investigación, permitiéndole enfocarse en armar su caso basado en cantidades enormes de datos que de otra forma no habría podido procesar. El abogado sigue siendo necesario, pero su tiempo se invierte más eficientemente y puede atender más clientes para su firma. El obrero de minería que, ante la duda sobre cuál herramienta es la indicada para perforar en determinadas condiciones, consulta por voz a su smartphone qué pieza debe acoplar y obtiene respuesta con la imagen, dimensiones y características de la misma. El obrero no se vuelve imprescindible y evita cometer errores costosos y potencialmente mortales. El reclutador de personal que, en vez de leer, clasificar y desechar cientos de solicitudes de empleo, ingresa a su portal de reclutamiento y cuenta con una sugerencia para una terna de candidatos a ser entrevistados. El reclutador no deja de existir, pero se enfoca en convocar candidatos que se ajustan a lo que la empresa busca para un determinado puesto. El CEO que le solicita a su Asistente Virtual Inteligente que le muestre los dashboards actualizados mientras espera poder mover su vehículo en una congestionada vía. El CEO nunca va a ser imprescindible pero le va a encantar poder tener la información cuando la requiera. Casos de uso como estos son incontables. El punto al que quiero llegar es que no debemos ver la inclusión de la Inteligencia Artificial en nuestro entorno de trabajo como una amenaza, sino como una oportunidad de aprovechar nuestras capacidades intelectuales y cognitivas en tareas más gratificantes para nosotros y nuestro empleador. Si esto no es del todo tranquilizador, supongamos que se cumple lo previsto por muchos expertos, y para finales de la próxima década la Inteligencia Artificial ya es capaz de superarnos en traducir texto, escribir artículos y operar vehículos en las carreteras de forma totalmente autónoma. Van a haber aspectos en los que las máquinas todavía no van a poder superarnos y dudo que sea algo que nuestra generación pueda presenciar. Estas capacidades son las tan comúnmente llamadas “habilidades blandas” o “soft skills” como: pensamiento crítico, creatividad, adaptabilidad de nuestro cerebro al cambio, negociación, toma de decisiones, empatía y habilidad de comunicarnos con nuestros pares. La humanidad debe dar un giro hacia fortalecer ese set de habilidades que ya son inherentes a nosotros, para que, en conjunto con la Inteligencia Artificial, logremos avances realmente asombrosos y cambiemos nuestro destino para bien. Se dice que más de la mitad de los puestos trabajos del futuro aún no existen; pero lo que se requiere para desempeñarlos ya lo traemos desde que nacemos. No podemos tapar el sol con un dedo y negar que Watson de IBM nos supera en capacidad de almacenamiento, procesamiento y análisis, pero sí debemos estar claros en que tenemos que preguntarnos, como sociedad, si la definición actual que tenemos de la inteligencia humana es la correcta.

Evite ser una víctima más

25 Junio, 2018 | En nuestra región, se hacen cada vez más comunes los fraudes financieros.    Estamos en una época donde todos los días los titulares de las noticias recuerdan lo delicado que es este tema, no solo para los clientes de las entidades financieras, sino para cualquier industria, que son perjudicadas dada la afectación de la imagen y los costosos procesos de investigación y gestión de los incidentes. La necesidad que tienen las compañías de implementar estrategias multicanal para brindar opciones novedosas y, otorgar una buena experiencia al cliente en el consumo de servicios financieros, hace que los CIOs y CISOs tengan un dolor de cabeza más. Ya no solo es preocuparse por el fraude web, además hay un nuevo canal que protege el móvil. Para nadie es un secreto que todas las entidades financieras ya tienen un App móvil para que sus clientes puedan realizar transacciones financieras y aquellos que aún no lo tienen, lo están desarrollando. Si revisamos con detenimiento este tema, es evidente que el medio más accesible para que los delincuentes cometan un acto de fraude es el dispositivo móvil del cliente potencial. Los usuarios descargan Apps de todas partes, no solo de los “app store” oficiales, y generalmente no utilizan software antivirus dada la poca conciencia que hay con este tema. Desde años atrás han surgido devastadores tipos de malware financiero, entre ellos están ZEUS, Gozy y Nymaim. De acuerdo con un estudio realizado por Kaspersky Lab, los ataques de malware dirigidos a clientes bancarios durante el segundo trimestre del 2016 aumentaron 15,6% en relación con el trimestre anterior. En otro estudio realizado por Arxan Technologies, se revela que el 87% y 97% del top de aplicaciones de paga en iOS y Android  han  sido  vulneradas y posteadas en “app stores” de terceros. Adicionalmente, IBM revela que, para un solo banco monitoreado, se detectaron en un periodo de 10 meses, 724 intentos de ataque de Malware, 6895 dispositivos infectados con malware y 602 sitios de phishing detectados. Si bien es cierto, una de las estrategias que deben adoptar estas entidades es la educación y concientización a sus clientes, con el objetivo de reducir la incidencia de este tipo de eventos adversos, pero esto no es suficiente. Hay otras estrategias como las de bajar los sitios de phishing que aunque son necesarias, se debe ir más allá para estar protegido. Las empresas deben asumir que siempre se presentarán eventos de fraude y que sus clientes serán víctimas de ellos. Dado esto, las entidades deberían diseñar e implementar controles avanzados para detectar de forma temprana estos eventos o potenciales ataques, con el objetivo de que puedan detener el fraude antes de que se realice.  Pero, ¿cómo hacer eso? La respuesta puede ser muy amplia. Sin embargo, lo primero es tener información de inteligencia que permita identificar la forma de operar de los delincuentes. ¿Sabían que es posible detectar si la persona que está conectada a su cuenta de “web banking” no es un cliente legítimo, solo con el movimiento del mouse? Pues así es. Dentro del portafolio de seguridad y prevención de fraude de GBM existe un servicio en la nube que permite identificar actos delictivos en las plataformas transaccionales web y móviles de las entidades financieras, el mismo se ejecuta con tecnología de IBM denominada Trusteer. Entre sus funcionalidades se destaca la capacidad de detectar algún indicio de suplantación de identidad. Una de las técnicas que utiliza es el análisis de comportamiento biométrico, lo que permite identificar patrones de uso del mouse no habituales lo que hace ver que la cuenta la está utilizando un tercero y no el cliente real. Adicionalmente, Trusteer cuenta con otras capacidades para detectar y prevenir fraudes, desde detectar campañas de phising dirigidas, determinar cuáles fueron los clientes víctimas, hasta detectar qué usuarios válidos están ingresando al sitio web con un dispositivo infectado de malware. Este software está monitoreando a muchas empresas financieras a nivel mundial, por lo que mediante tecnología cognitiva, cada día aprende más y más. Obtiene conocimiento sobre nuevas técnicas de fraude, nuevos tipos de malware y recibe información relevante para que cada día el servicio sea más inteligente y sus clientes puedan utilizar esa inteligencia para accionarla y robustecer su seguridad. En general, este servicio con tecnología Trusteer provee información vital para robustecer la seguridad pero esto es solo  el inicio, ahora, ¿cómo acciono esa información?, ¿cómo hago para que me sea de utilidad y evite que se llegue a realizar el fraude? Para esto, existe otro componente denominado “IBM Access Manager”, mediante la integración que se puede realizar permitirá brindarle o denegarle el acceso a la aplicación, o bien, establecer otro tipo de controles como brindar el acceso con ciertas restricciones para que no pueda realizar transacciones, o solicitar un segundo factor de autenticación para determinar si realmente es el cliente real de la entidad financiera. También se pueden modificar las aplicaciones actuales, para que Trusteer los alimente e implemente este tipo de controles sin necesidad de un componente adicional. Independientemente de cómo se haga, lo cierto es que este tipo de controles han ayudado a muchas entidades financieras alrededor del mundo a disminuir los fraudes y por ende, ahorrar dinero. Y su compañía, ¿cómo afronta este gran reto? ¿cómo está protegiendo su reputación?  

Banca Digital 2.0

01 Junio, 2018 | Para innovar en el sector de Servicios Financieros, se requiere partir de las necesidades de los segmentos de clientes, y desde ahí construir modelos de servicio que generen una ventaja competitiva. Parte importante de la banca entendió la transformación digital como la adquisición de "paquetes" comerciales, nuevos “Core Bancarios”, aplicaciones o plataformas de Banca Digital para mejorar sus canales existentes. Estos paquetes ofrecen Omnicanalidad y rápida implementación, pero pocos han podido materializar estos beneficios por múltiples razones: Los usuarios esperan funciones específicas de acuerdo al canal. Los canales ofrecen capacidades distintas y se requiere adaptar la funcionalidad a las mismas (smartphones, POS, quioscos, IVRs, chatbots, ATMs, Smart Watch, asistentes virtuales, APIs para Fintechs, Contact Center, Corresponsales No Bancarios, redes sociales, entre otros). Diversas generaciones de usuarios perciben y utilizan productos de los bancos en forma muy diferente. Integraciones con los sistemas en el backend y flujos de trabajo se convierten en un proyecto paralelo de mayor complejidad que el proyecto principal. Modificaciones a la aplicación para adaptarla a necesidades específicas son de gran impacto debido a la rigidez de la arquitectura. Canales que una vez fueron innovadores, como la banca en línea o la banca móvil, hoy día son un commodity. Una vez que estos son resueltos en el mejor de los casos permiten una nivelación con el promedio de la banca, entregando lo que el promedio de clientes requiere. Sin embargo, las Fintech han llegado para agitar el mercado y las necesidades de los clientes. La rapidez de ideación y despliegue en el mercado, la capacidad de probar nuevos conceptos y de reconstruir un servicio basado en el feedback inmediato de segmentos de clientes, están generando verdadera disrupción e innovación. Y todo esto es posible gracias a que las Fintech no usan un “paquete” sino un lego en constante expansión. A partir de la influencia de las Fintech y de startups que lograron dominar nichos en forma exponencial, la banca está adaptándose rápidamente y las primeras decisiones que toman sus recientemente creadas unidades de innovación son: Utilizar metodologías ágiles para la creación de nuevos productos, servicios o canales. Conducir procesos de Design Thinking que permiten reducir el ciclo de ideación a producto mínimo viable de meses a días. Selección de plataforma de nube pública para habilitar contenedores, servidores de aplicación, bases de datos, seguridad, APIs, en segundos, en lugar de meses. Seleccionar un toolchain para DevOps, para desarrollo, integración, testing y deployment continuos; reduciendo los tiempos de creación, modificación, e implementación a producción. Utilizar APIs de terceros que agreguen valor en el producto o servicio que se está ideando tales como: reconocimiento de voz, autenticación biométrica, generación de diálogos en lenguaje natural, evaluación de riesgo, procesamiento de pagos, geolocalización, IoT, Streaming, traductor de idiomas, reconocimiento visual, entre miles. La velocidad de innovación en la banca se ha incrementado con la adopción de los nuevos esquemas de desarrollo, metodologías ágiles, cloud y uso de APIs. Aquellos proyectos de años son cosa del pasado. Se busca la entrega incremental a partir de un producto mínimo viable que puede ser construido en pocas semanas, y la validación constante de la experiencia de los usuarios y su adopción. Ante este escenario, las aplicaciones de Banca Digital deben replantearse y ajustar su arquitectura y forma de entrega. Deben evolucionar hacia una plataforma 2.0: Implementable sobre nubes públicas (IBM Cloud, Azure, AWS, Google, entre otras) con los mismos niveles de seguridad, o incluso mayores, que los Data Center de los bancos. Basada en componentes independientes o microservicios que ofrezcan funcionalidades integrables como piezas de lego, y que permitan así construir nuevas funciones más complejas. Abierta a integrar APIs de terceros para suplir funcionalidades completas o parciales en una forma transparente. Entregable a través de un toolchain de DevOps que facilite la integración y el deployment continuo a medida que se liberan nuevas funcionalidades o se modifican las actuales. Con mayor foco en la capacidad de construir nuevas funcionalidades rápidamente, partiendo o no de las existentes, aportando sus componentes a una metodología ágil de desarrollo. Con el poder de exponer las funcionalidades a través de cualquier forma de front-end (web, móvil, conversacional, redes sociales, entre muchos otros) o API. Un recorrido rápido por el catálogo de APIs de IBM Cloud para Financial Services nos muestra cómo un número importante de empresas de desarrollo exponen sus APIs para que puedan ser integradas en cualquier aplicación para Servicios Financieros, desde servicios para “Know Your Customer” (KYC),  Anti Money Laundering (AML), antifraude, contenido según geolocalización, inversiones en bonos, riesgo y cumplimiento, agregación de datos financieros, visualización de analíticos y data histórica, estadísticas de manejo de portafolios de inversión, generación de lenguaje natural, procesamiento de pagos, análisis predictivo de créditos, patrimonio de clientes, monitoreo de riesgo, blockchain entre muchos otros. Al consultar el roadmap de las plataformas de Banca Digital más reconocidas a escala mundial podemos constatar que algunos ya están tomando una dirección en este sentido. El resto aún está enfocado en entregar una solución para canales ahora tradicionales (banca en línea y banca móvil), con las funcionalidades comunes (consulta de saldos de productos, transferencias y pagos). El éxito futuro de las plataformas dependerá de su capacidad de transformarse para aportar valor en la dirección que los servicios financieros y sus procesos de innovación ya están recorriendo. La transformación digital alcanza incluso las bases y herramientas.



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