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El año pasado fue una época sin precedentes en la industria de la ciberseguridad con un número récord de vulnerabilidades explotadas y brechas de alto perfil. Una de estas vulnerabilidades se conoce como noticias falsas. En ella, los cibercriminales realizan grandes esfuerzos para que historias falsas aparenten ser verídicas. El objetivo real de estas historias es engañar a los lectores y generar ganancias a través de la generación de clics y “shares”. Ejemplos recientes de estas noticias incluyen aquella en la que se declara que el Papa Francisco apoyó a Donald Trump, u otra en la que se menciona que Hillary vendió armas al grupo extremista ISIS.

Una página de noticias falsas fue diseñada para asemejarse a la página real de Forbes. Su contenido fraudulento fue tuiteado, publicado en Facebook y promovido en motores de búsqueda, entre otros.

Otro ejemplo de noticia falsa convoca a los usuarios a dar clic en determinados enlaces. Así, los usuarios son redirigidos a sitios donde inadvertidamente revelan información sensitiva.

¿Desea una muestra gratis? Primero llene este formulario con sus datos personales, la muestra gratis obviamente nunca llega, y en cambio el usuario final sí compartió una cantidad significativa de información personal con cibercriminales en algún lugar del mundo.

Un problema mucho más complejo
Lo que observamos hoy se asemeja en gran medida a los ataques de phishing de 2002. En ese momento, nadie pudo predecir qué tan dañinos esos ataques realmente iban a ser.

Actualmente, los criminales se han lanzado a la caza de información relevante, como los titulares amarillistas, los cuales les permiten lanzar y monetizar ataques exitosamente. Los cibercriminales de hoy están en capacidad de controlar los anuncios publicitarios, perfiles sociales, contenidos y noticias que vemos. Ellos sacan provecho de la forma en que consumimos información, lo cual define lo que vemos y a dónde nos dirigimos en el cibermundo.

La tecnología permite construir sobre la marcha los contenidos que el público desea ver, la información que capturará su atención y los llamados a la acción que generarán clics. ¿Es usted un católico practicante que sigue contenido relacionado en sitios web y redes sociales? Entonces si ve un titular sobre el Papa brindando su apoyo a Donald Trump, es muy probable que usted de clic en él para conocer más. En la mayoría de casos, los criminales ya están en nuestros dispositivos, conociendo y prediciendo dónde vamos a hacer el siguiente clic.

Cada vez es mayor la dificultad para que los usuarios finales sepan si lo que están viendo en su smartphone, tableta o computador realmente proviene de una fuente fidedigna. Asimismo, la popularidad de las redes sociales solo empeora la diseminación de noticias falsas. No obstante, este problema no solo afecta a las agencias de noticias. Virtualmente, cualquier compañía puede ser impactada negativamente por ataques online que suplanten su identidad, logos, imagen, sitios web, perfiles sociales, empleados y demás. De esta forma, el concepto de confianza digital ganará más relevancia este año.

¿Cómo pueden las organizaciones establecer confianza?

A medida que nos adentramos en este nuevo mundo, el monitoreo proactivo de marcas y activos digitales es más importante que nunca. Los clientes esperan que organizaciones públicas y privadas tomen medidas adecuadas en contra del cibercrimen, especialmente si dichas organizaciones facilitan interacciones y transacciones digitales.

El billonario Warren Buffett conoce la importancia de la imagen de una compañía, y cómo esta puede verse manchada fácilmente. “Toma 20 años construir una reputación y 5 minutos arruinarla. Si considera esto, hará las cosas de forma diferente,” expresó Buffet.

El objetivo de los criminales es contaminar diversos canales digitales e interactuar con los usuarios. Un enfoque proactivo evitará: invertir altas sumas de dinero en la recuperación después de un ataque y redirigir recursos adicionales para sofocar una crisis y reparar la reputación de la organización.

Así que ¿cómo pueden las organizaciones garantizar la protección contra amenazas digitales? Y ¿cómo pueden hacer las cosas de forma diferente?

Todo comienza con la implementación de una estrategia proactiva para combatir diversas amenazas. Por consiguiente, las organizaciones deben:

  • Establecer monitoreo y análisis constante de su canal de email, redes sociales y plataformas web mediante integración personalizada de conjuntos de datos.
  • Trabajar con un proveedor de protección contra amenazas que clasifique y analice datos masivos a través de técnicas de machine learning con el fin de identificar y desactivar amenazas tan rápido como sea posible.
  •  Instalar mecanismos de desactivación que minimicen el impacto de un ataque sobre empleados o usuarios.
  • Implementar un enfoque multinivel que cubra todo el ciclo de vida del fraude, previniendo y detectando ataques.

Claramente,    las    agencias    de    noticias no    deberían    ser    las    únicas    interesadas en    la    propagación    indiscriminada    de desinformación. No es ningún secreto que una empresa con una débil reputación puede

llegar a sufrir grandes pérdidas financieras. Las compañías deben enfocarse en el futuro, no en el miedo al fraude.

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Cybersecurity Transformation

07 Septiembre, 2018 | A lo largo de los tiempos, las organizaciones se han ocupado de construir una línea de defensa que los proteja de las ciberamenazas. Haciendo la analogía con la edad media, las organizaciones se han esmerado en construir castillos para crear un perímetro de seguridad robusto y, lo que han venido haciendo a lo largo de los años, es hacer más altos y fuertes los muros de ese castillo para estar seguros. No obstante, en los últimos años, se han presentado cambios significativos que han hecho que las organizaciones replanteen su estrategia. El mundo interconectado, la nube, el IoT, movilidad y las distintas tecnologías disruptivas, han revolucionado la forma en que las empresas operan y hacen sus negocios. Estos cambios han obligado a los líderes de seguridad en reevaluar su programa de seguridad, dado que el enfoque de seguridad tradicional, el cual está basado en hacer crecer y robustecer los muros del castillo, ya no es suficiente. El proceso de transformación de la ciberseguridad que se ha derivado de estos cambios está conceptualizado en una forma diferente de pensar sobre la ciberseguridad. Las organizaciones ya no pueden escudarse detrás del Firewall perimetral, dado que sus aplicaciones y datos ahora están en la nube, se acceden desde cualquier parte, desde cualquier tipo de dispositivo y en cualquier momento. Dado esto, un nuevo enfoque ha emergido para abordar estos nuevos retos. Este nuevo enfoque está orientado a aplicar controles a los usuarios, datos y sistemas en los niveles apropiados, según la criticidad para el negocio. También, esta estrategia toma en cuenta muy fuertemente el enfoque de “Security by Design”, el cual permite formalizar el diseño de la infraestructura y automatizar los controles de seguridad para que pueda generar seguridad en cada parte del proceso de administración de TI. Algunos de los conceptos clave que sobresalen sobre este enfoque de transformación de la ciberseguridad está el definir controles, lo más cercanos a los datos posibles y el establecer un nuevo perímetro de seguridad, basado en la identidad de los usuarios. Dentro los principales controles que predominan en este nuevo enfoque están: La protección de la de la identidad de los usuarios. Control de acceso basado en riesgo. Técnicas de ofuscación de datos para la protección de la privacidad. Controles de acceso a los datos. Monitoreo del comportamiento de usuarios, endpoints, sistemas y la red. En la próxima entrega, vamos a profundizar sobre estos controles y sobre las capacidades de las tecnologías disponibles en la industria que nos permitirán apalancar esta transformación.

Percepción y hechos en la seguridad

25 Junio, 2018 | En una conferencia de seguridad hace unos meses, un presentador nos encuestaba: ¿Se sienten seguros en su silla?, ¿sienten que su vehículo esta seguro? ¿Creen que este edificio es seguro? Y asi unas cuentas mas hasta que empezamos a cuestionarnos nerviosamente de nuestra seguridad, cosa de la que estábamos tan persuadidos hacía no más de 2 minutos. Y efectivamente, nuestro presentador terminó diciendo: “La seguridad es una percepción” y estoy totalmente de acuerdo. Les aseguró que hay militares que están tan tranquilos en su base que esta a 500 metros del enemigo como nosotros viendo una película en el cine. ¿Cuál es la diferencia? La percepción. El militar está seguro de sus compañeros le cuidan las espaldas y esta entrenado para reaccionar a una amenaza y nosotros en el cine, confiamos en que el ambiente es seguro y la seguridad del mall y la policía nos protege. Así, que llevando esto a nuestros negocios, debemos construir nuestra percepción de seguridad basada en riesgos y hechos, como veremos ahora. Los riesgos Los riesgos los debemos sopesar como algo que, si bien es una posibilidad, no queremos que afecte extraordinariamente en el caso de un incidente a nuestra organización, y para esto, primero permítame explicar los riesgos en el área de dominio que nos compete hoy que es en las Tecnologías de la Información. Estamos claros que, lo que impacta negativamente al negocio es aquello que nos hace perder ganancias o entrar en pérdidas económicas. Sin embargo, hoy día como todo está conectado al negocio, y con esto me refiero, a las redes sociales personales y corporativas, las actividades de responsabilidad social corporativa, las relaciones con otras organizaciones, las relaciones con el gobierno, la publicidad, entre muchas otras afectarán sustancialmente nuestro negocio según la industria y mercado.  Un riesgo, entonces, lo determina qué tanto impacto puede causar en  nuestro  negocio  un evento relacionado con Tecnologías de la Información. Les dejo una lista corta de eventos de alto impacto: Secuestro de la información:  un ente atacante encripta la información asegurándose de no dejar otra copia usable pidiendo un rescate por la llave para desencriptar. Chantaje informático: el ente de ataque obtiene información confidencial privada no solo del negocio, sino de los clientes de éste y reclama algo a cambio de no hacerla pública. Secuestro de infraestructura: ente  de ataque consigue las credenciales administrativas de la infraestructura y la aísla para su único dominio y luego pide un rescate para devolver las credenciales a la organización. Y la más compleja, pero más lucrativa es el infiltrado: la persona atacante logra entrar a la red del negocio y detecta el patrón de operación del mismo de forma que logra montar operaciones y transacciones indefinidas veces durante meses y años sin que la organización detecte su presencia. Para cerrar este punto por el momento, los riesgos informáticos son muchos verdaderamente, pero igualmente debemos, digámoslo asi, medir nuestros riesgos. Para esto, hay consultorías especializadas es verdad, pero con un poco de sentido común podemos decir que, dependiendo de la visibilidad pública de nuestra empresa y el volumen de dinero que maneja, entonces está más en la mira de un atacante, con la excepción de los ataques automatizados a los cuales todos como personas o empresas estamos expuestos, así que, definitivamente nos conviene ejecutar un análisis sencillo. Mi empresa tiene: Página Web pública Redes sociales corporativas (Instagram, Facebook, Twitter, Pinterest, etc) Sistemas de pagos electrónicos (Internet Banking, pagos en línea, tarjetas de fidelidad, etc) Plataformas de nube Pública autorizadas o no (Azure, AWS, Office 365, G Suit, DropBox, etc) Bases de Datos con información de los clientes y pagos (Oracle, SQL, MySQL, DB2, etc) En el caso de que respondiera negativamente a todos los puntos, estaría bastante libre de riesgos informáticos, pero tambien necesita estudiar la posibilidad de incrementar las ganancias del negocio usando estas tecnologías. En resumen, y sabiendo que no estoy incluyendo variables muy importantes como el factor humano, entre más puntos de los anteriores le aplican a nuestra organización estamos en mayor riesgo, y por ende deberíamos tener alguna protección. Hechos Los hechos que estamos a punto de tocar son aquellos que nos dan luz sobre nuestra seguridad informática. Como dijimos anteriormente la seguridad es una percepción, y ésta la debemos construir a partir de hechos, que en este caso sería hacer algo que nos confirme nuestra asunción de seguridad, así como cuando le activas la alarma al vehículo, oyes y ves las señales de que se activó pero, aún así, halas la manilla de la puerta para estar seguro de que cerró con el HECHO de que NO ABRE. En este sentido, los hechos que buscamos para demostrar que estamos seguros desde una perspectiva informática son: Nadie puede entrar a ninguna información de la organización sin usar un mecanismo de identificación acorde con los sistemas y dependiendo de la sensibilidad de la información: Usuario y Clave, PIN, Tarjeta de Seguridad, Carnet RFID, biométrico, etc. incluyendo un segundo  factor de autenticación como SMS, Token, o llamada de ser necesario. Existen niveles de acceso a todos los recursos, donde, cada uno accede solo a lo que debe, en el lugar correcto, desde la aplicación correcta y desde la ubicación correcta. Poder saber si alguien intenta violar alguna política de la organización respecto al acceso de la información, por ejemplo, un desarrollador de la página web de la empresa intentando acceder al servidor de base de datos de nómina. Los colaboradores están enterados y practican las normas de  seguridad  de la información: cambios de password, manejo de correos electrónicos sospechosos, redes sociales personales y corporativas, almacenamiento de la información en los sistemas correctos. Tener procesos y sistemas de contingencia ante un ataque Al igual que la sencilla lista de riesgos, ésta necesita que nos apliquemos todas las opciones porque hacemos realmente muy poco solo teniendo una o dos. Y lo que realmente importa, es comprobar que se cumplen, bien con una auditoría interna de la organización o con una externa, porque la consecuencia de hacerlo mal es que no valdrá la pena el esfuerzo de “tratar”, porque al final el atacante siempre se irá como el agua, por el camino más fácil, es decir, por aquello que no tengamos o que tengamos desactualizado. Para concluir, sin ser catastrófico, la verdad es que el tema de seguridad de la información es complejo y con muchos matices, pero, de las cosas que son indudables es que, hay una demanda inmensa de personal, no solo especializado sino con experiencia que se hace para muchas empresas restrictivo económicamente hablando. Así que, una salida exitosa, han sido los proveedores de servicios gestionados de seguridad, que se encargan de aplicar todas estas cosas que he expuesto en este artículo por una inversión en el modelo optimizado de prácticas y personal altamente capacitado para brindar un servicio eficaz, de muy alto valor y costo amigable con las finanzas. Nota: Se dará cuenta que, uso la palabra ente en casi todos los ejemplos, esto tiene una razón especial, es que, ya hoy día las máquinas son más agiles y energéticas que los hombres (las máquinas trabajan 24x7x365 al mismo ritmo y adicionalmente, así como la inteligencia artificial se usa para cosas buenas, también para malas), así que, un ente puede ser un robot informático o una persona.

AI vs. AI: Pueden los modelos predictivos detener ciberataques reforzados con Inteligencia Artificial?

25 Junio, 2018 | La tecnología de machine learning y la inteligencia artificial (IA) son ahora componentes esenciales de cualquier estrategia efectiva de defensa  antifraude. Como ya sabemos, toda acción defensiva trae consigo una reacción criminal equivalente debido a que los hackers siempre intentarán evadir los controles. Entonces, si la IA está siendo utilizada para prevenir el fraude, ¿qué evita que los hackers empleen la misma tecnología, no solo para vencer los sistemas de defensa tradicionales sino también los basados en IA? Como punto de partida de este experimento, analizamos los posibles casos en que los criminales sacarían ventaja de IA: Creación de malware más poderoso e inteligente Debilitación de controles de autenticación Engaño al monitoreo transaccional basado en reglas Mejoras en los ataques de phishing Primera estapa de la investigación: El ataque y la evolución de estrategias de detección. Para llevar a cabo esta prueba, decidimos escoger las “mejoras en los ataques de phishing” como nuestro enfoque; entonces, el interrogante sería ¿qué tal si los estafadores emplean inteligencia artificial para crear URL más efectivas que puedan evadir el software de detección? Con la pregunta clave ya planteada, empezamos la búsqueda de cuál inteligencia artificial sería la vencedora. Para poder hacer la comparación de efectividad de IA, necesitamos conocer cómo se llevan a cabo los ataques de phishing tradicionales. El phishing tradicional sigue un mismo proceso en el cual los criminales buscan los blancos más vulnerables, crean sitios fraudulentos y despliegan su ataque. Un sistema tradicional de detección de phishing emplea reglas estáticas para identificar patrones conocidos de fraude y desactiva las URL que encienden las alertas basadas en dichas reglas. Este método resulta en un alto número de falsos positivos y negativos, concediéndole así la ventaja a los cibercriminales. Cuando nosotros utilizamos algoritmos inteligentes, en vez de un sistema basado en reglas para encontrar patrones nuevos y conocidos, el método ataque de los estafadores sigue siendo el mismo, pero la tasa de detección de las URL de phishing se eleva hasta un 98.7%. Tenemos nuevamente la ventaja. Pero ¿podríamos continuar con nuestra racha ganadora si los criminales deciden emplear tecnología de IA para su beneficio? Para saber esto con certeza, creamos un grupo hipotético de atacantes. Después de explorar los datos existentes de phishing, logramos determinar grupos o “bandas” de estafadores. Identificamos estos grupos al buscar URL que seguían un patrón similar que provenían de un mismo dominio. De ese modo encontramos a la banda Purple Rain, hábil grupo de estafadores. Este grupo logró una tasa de éxito de 0.69% haciendo uso de varias estrategias tradicionales. Esto significa que el 0.69% de sus ataques no fueron detectados por los sistemas anti-phishing. Este porcentaje de éxito puede parecer muy pequeño, pero es tres veces más alto que el de otros atacantes. Segunda etapa de la investigación: Mejorando la creación de URL usando IA Para la siguiente etapa del experimento, creamos un generador de URL basado en IA. Con esto fue posible modelar lo que la banda Purple Rain probablemente haría con IA: crear rápidamente una gran cantidad de URL específicamente diseñadas para minimizar la detección de los sistemas antifraude y maximizar el éxito de los ataques de phishing. Con la automatización de la generación de URL (en la cual se utilizaron los ataques previos de Purple Rain incluyendo URL, institución afectada, dominio comprometido, etc.) la eficiencia operacional mejoró dramáticamente. Entonces ¿qué sucedió cuando la banda empezó a emplear IA maliciosa? ¡Su tasa de éxito se incrementó en 3000%, de 0.69% a 20.9%! Tercera y última etapa de la investigación: ¿Estamos Perdidos? Afortunadamente ¡No! Nuestro experimento nos enseñó que la IA puede llegar a ser extremadamente útil para los estafadores. ¡Pero eso no significa que no hay esperanza! En la última fase del experimento, decidimos volver a nuestra posición de buenos, solo que esta vez mejoramos nuestro sistema de IA y entrenamos a nuestro algoritmo para que anticipara el uso de IA maliciosa. De esta forma, fuimos capaces de reducir la eficiencia de tal tecnología, derrotando así el sistema malicioso que creamos cuando actuamos como la banda Purple Rain. Es cierto que fuimos capaces de vencer la IA maliciosa en nuestro propio experimento, pero ¿podríamos llevar estos resultados al mundo real contra atacantes armados con la tecnología de IA? La respuesta es sí. No solo ya contamos con IA integrada en nuestras soluciones de seguridad, sino que gracias a nuestro experimento también sabemos cómo actuarían los estafadores haciendo uso de IA. Además, el enorme banco de datos de phishing que hemos construido gracias a nuestras aplicaciones nos da la ventaja. De forma similar a cuando encontramos la banda Purple Rain, detectamos y analizamos la estrategia de otros grupos capaces de aprovechar la IA. Entendiendo sus tácticas, podemos mejorar más rápidamente nuestros propios sistemas para derrotarlos. Incluso si los cibercriminales emplean la IA para lanzar ataques más nefastos, nosotros estamos preparados con tecnología más fuerte y eficaz. En la batalla de IA contra IA, siempre estaremos un paso adelante.



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