Para utilizar las funcionalidades completas de este sitio, es necesario tener JavaScript habilitado. Aquí están las instrucciones para habilitar JavaScript en tu navegador web .

Toda organización que desea tener éxito debe contar con la capacidad de aprender, crecer y desarrollar un constante sentido de adaptación, pues son aquellos organismos adaptables los que tienen las mejores posibilidades de reaccionar positivamente a los elementos impredecibles del ambiente. En la naturaleza, este proceso ocurre por medio de lo que denominamos selección natural, donde un individuo puede tener o no la suerte de contar con los genes necesarios para adaptarse a las circunstancias que la naturaleza presente. En este proceso de selección natural se desarrolla también la jerarquía del mundo natural y se definen los organismos que se ubicarán en el tope y al final de la cadena alimenticia, quienes dominan y quienes serán subyugados en un determinado ecosistema.

En el mundo natural este proceso ocurre un tanto al azar, producto de pequeñas mutaciones genéticas, sin embargo, en las organizaciones ocurre como producto de las decisiones de cada individuo a partir de la información con la que se cuenta. El éxito de una organización está en adaptarse al mercado y esta adaptación, ocurre cuando todos los profesionales involucrados en el proceso cuentan con la mayor cantidad de información posible, de allí la frase trillada “La información es poder”.

Ése es el rol del profesional de TI, procesar y proveer de una forma simple, rápida, práctica y segura la información necesaria para que la organización pueda tomar decisiones oportunas que permitan la adaptación y diferenciación.

Tradicionalmente, el modelo de TI ha sido bastante comprensible, sin embargo, a medida que las organizaciones crecen, a medida que se amplía la oferta y la demanda, y que los mercados se vuelven mas exigentes, ocurre un proceso de especialización y optimización que requiere que los procesos tradicionales sean más rápidos, más seguros y en general más eficientes. No hay límite en la expectativa las organizaciones tendrán del proceso de optimización, siempre habrá espacio para mejorar.

A este proceso de optimización y adaptación por medio de la información y la tecnología le llamamos Transformación Digital y cuenta con 3 premisas identificables en cualquier ámbito:

  • Crear Nuevas Experiencias para los Clientes
  • Transformar Procesos y Modelos de Negocio
  • Potenciar la Eficiencia del Personal y la Innovación

Con el propósito de alcanzar los objetivos de la Transformación Digital las organizaciones se enfocan por lo general en desarrollar y potenciar los servicios de TI por medio de actualizaciones tecnológicas, virtualización de servicios y productos, y mejoras en los procesos operativos de la organización.

Uno de los elementos claves en este proceso es el transporte de datos. Es un componente estratégico en la organización, ya que en el proceso de Transformación Digital cada vez más requerimos de características de movilidad y de disponibilidad de la información en todo momento y en cualquier lugar. Las organizaciones bancarias cada vez más están invirtiendo en servicios de banca en línea para sustituir la transacción tradicional pues es más conveniente para los usuarios, requiere menos tiempo y menor inversión de recurso humano, lo que reduce significativamente los costos operativos tanto de las instituciones bancarias como de los mismos clientes que hacen uso de los servicios de banca electrónica.

Este proceso de evolución tecnológica requiere que el transporte de datos cuente con seguridad, simplicidad, automatización e inteligencia, y ése es el desafío que las organizaciones enfrentan en su preparación para la nueva era digital.

De igual forma, los usuarios han evolucionado significativamente respecto a las generaciones anteriores. Con el incremento del poder adquisitivo de la generación que denominamos “Millenials” (Nacidos entre 1982 y 2000) y considerando que el mercado está dominado por esta generación, es que se vuelve inevitable lo que pasó con Blockbuster hace ya varios años donde los usuarios dejaron de ir a la tienda a rentar videocasetes o DVD, y comenzaron a consumir Netflix. De igual forma lo que está ocurriendo ahora mismo con Toy’s R Us, Best Buy y GAP entre otros donde el negocio de retail está siendo reemplazado por el e-commerce por medio de Amazon o Ebay, y donde el mismo Best Buy se ha movido a comercializar cada vez más por medio de su tienda en línea.

“Creo que finalmente pasarán de tres a cinco años cuando los minoristas tengan una mejor idea del equilibrio entre sus negocios de comercio electrónico y la cantidad de tiendas que efectivamente pueden tener abiertas,” comentó el fundador de Retal Metrics Ken Perkins. https://www.cnbc.com/2018/04/05/here-are-all- the-store-closures-we-know-are-coming-in-2018. html

La tendencia es evidente en cualquier ámbito y para muchos ya es tarde. Sin embargo, muchas organizaciones siguen creyendo que son cosas del futuro o que el mercado seguirá abriendo espacio a su modelo de negocio. 

Hoy, como hace 15 años

Mientras las infraestructuras de procesamiento evolucionan con soluciones de virtualización, las redes de datos siguen manejándose como hace 15 años. Desde el nacimiento del modelo de virtualización de ambientes de procesamiento como KVM, HYPER V, CITRIX, VMWARE entre otros, las organizaciones han realizado el proceso de migración de sus ambientes tradicionales donde cada aplicación requería  su propio sistema operativo y su propio servidor físico dedicado. Las desventajas de escalabilidad  eran enormes y los centros de datos se llenaban de cajas que requerían cada vez más energía, mas enfriamiento y más espacio.

Ahora mismo ya se alcanzó el siguiente paso evolutivo en la utilización de Contenedores por encima de las máquinas virtuales, pues resulta aún más eficiente que el modelo virtualizado que ya todos conocemos.

De aquel momento hace aproximadamente 10 o 15 años hasta este tiempo se han dado pasos enormes, tanto en el procesamiento de datos como desarrollando soluciones de virtualización en casi cada ámbito como bases de datos y virtualización de los propios “MainFrames” hasta la definición de servicios de procesamiento en la nube que simplifica significativamente el modelo de gestión. Mientras tanto en las redes de datos, seguimos dependiendo de la famosa y bien ponderada “VLAN” y, si bien ha habido ciertos avances en el proceso de virtualización utilizando tecnologías equivalentes a las de procesamiento como VDC o Contextos de Cisco, o VRFs como solución multi fabricante, el impacto ha sido lento y se sigue dependiendo de tecnologías de transporte tradicionales. El CLI (Command Line Interface) sigue siendo el elemento preferido por los ingenieros para el proceso de configuración de las plataformas de redes de datos. Y seguimos manejando los dispositivos de comunicaciones y seguridad como elementos aislados.

Quizás uno de los mayores problemas que enfrentamos en el proceso de Transformación Digital desde el punto de vista de redes de datos es la disrupción que existe en la forma en la que se manejan y presentan los servicios a los usuarios y la forma en la que manejamos las infraestructuras de transporte. Mientras el ingeniero de aplicaciones habla de una arquitectura de “multitier” donde un servicio cuenta con una base de datos, una capa de aplicación y otra de servicios Web, que es totalmente coherente desde el punto de vista de los usuarios y la forma en la que se consumen los servicios, en el caso de los ingenieros de redes, seguimos hablando de arquitecturas CORE, Distribución y Acceso, y de segmentación de ambientes dentro del Centro de Datos por medio de VLAN o redes IP.

Aunque la tecnología ha evolucionado enormemente, y existen muchísimas ventajas en la tecnología respecto a la que teníamos disponible hace 10 años, la tendencia sigue siendo la misma, cada dispositivo de comunicaciones e inclusive los de seguridad en muchos casos se configuran individualmente, y seguimos valiéndonos de tecnologías y topologías que venimos usando desde hace más de 10 años.

Éste es el momento de provocar una evolución en las infraestructuras de comunicaciones y seguridad que hoy en día tenemos disponibles. El proceso de Transformación Digital requiere que demos el paso y podamos proveer estas características ahora mismo.

¿Qué hacer?

Hace ya bastante tiempo las principales empresas en el mundo se dieron cuenta de las limitaciones de análisis y procesamiento que tenemos los seres humanos aún con las capacidades adicionales que la tecnología nos ofrece. No es raro ahora que los usuarios expresen desconcierto cuando al utilizar Google para realizar una búsqueda y haber ingresado 2 ó 3 letras en el campo, el navegador automáticamente predice exactamente lo que buscábamos aun cuando existen miles de posibilidades a partir de esas 2 ó 3 letras, y es que la búsqueda considera no solo la información que ingresamos sino el historial de navegación, la ubicación física, el tipo de dispositivo y navegador utilizado y otra serie de información contextual que permite predecir el comportamiento de los usuarios.

Para que comportamientos como éstos sean posibles, para que una campaña de marketing identifique exactamente cuál es el drone que quiero comprar y me lo presente cada 5 minutos logrando que un nivel de éxito que de otra forma no existiría, es necesario facilitar la comunicación de máquina a máquina, limitando en la medida de lo posible la participación del ser humano en el proceso. Pues los seres humanos definimos el algoritmo y dejamos que la máquina lo ejecute.

Es allí donde entra el concepto de Software Define Networking (SDN) que tiene como propósito la implementación dinámica y determinística de servicios de red. Esto quiere decir que no dependa de un ser humano para aprovisionar transporte a cualquier servicio que lo requiera. Éste es el resultado inevitable de la tecnología y estamos en el momento de iniciar el camino. El problema del concepto es que resulta difícil volverlo tangible ya que por naturaleza el ser humano es resistente al cambio y la definición paradigmática de la implementación y gestión de redes de datos está profundamente arraigada.

Existen varias premisas respecto a las soluciones de SDN desde el punto de vista pragmático, para atender problemas que muchas veces no sabemos que si quiera tenemos: 

Un cerebro ganador

En la naturaleza, el cerebro de las abejas funciona en red, donde cada abeja se comporta como una neurona. Por sí mismos, los cerebros de las abejas son cosas bastante notables, aunque el poder de la computación humana aún los supera. Pero nuevas investigaciones sugieren que los miembros individuales de un enjambre se comportan sorprendentemente como neuronas en el cerebro humano.

La idea es que, si bien las abejas como organismos individuales ejecutan acciones individuales, lo hacen considerando a toda la colonia y de forma muy orgánica se integran a la estructura estableciendo comunicación tanto para recibir información de otros individuos acerca del ambiente, como para notificar respecto a la información recibida. El proceso de interacción e integración es muy natural y transparente.

En el caso de los dispositivos de comunicaciones inteligentes, independientemente de su fabricante, tiene 2 componentes lógicos: El plano de control es el cerebro donde se definen la serie de reglas de comportamiento del dispositivo respecto al tráfico. El plano de datos – es la serie de recursos físicos y lógicos que ejecutan el transporte en base a las reglas definidas en el plano de control.

En función de esto, el modelo de SDN establece que toda la infraestructura de conmutación del Centro de Datos debe tener un plano de control centralizado. Esto quiere decir que cuando queramos configurar la red de transporte del centro de datos, desde el punto de vista de gestión, debemos observar un solo grupo de recursos con un solo cerebro. Si bien actualmente existen plataformas de gestión que utilizan SNMP, CLI u otro medio para gestionar la red, éstas únicamente permiten entregar instrucciones a cada cerebro individual de cada dispositivo. La aproximación de SDN está mas orientada a presentar todos los dispositivos como parte de un gran cerebro que tiene la capacidad de integrar todos los elementos entre sí. Esto quiere decir que ningún dispositivo toma decisiones individualmente, sino que se considera a toda la red para la determinación del comportamiento del tráfico.

De esta forma el proceso de gestión de centraliza y permite que puedan habilitarse otros mecanismos para generar instrucciones distintas a que un ser humano establezca sentencias por medio de código.

Programabilidad y lenguaje máquina a máquina

Cuando un programador en cualquier tipo de plataforma desea establecer instrucciones para que sean ejecutadas por una máquina, es necesario establecer esa lista de instrucciones utilizando un código coherente que llamamos lenguaje de programación. El lenguaje de programación también existe en redes y es el set de instrucciones que se le aplican a los dispositivos para que éstos hagan lo que nosotros queremos. En el caso de los programadores de sistemas, ellos tienen la oportunidad de escribir el código, compilar, probar el comportamiento del código y luego de muchas pruebas y evaluaciones, sacar a producción. En el caso del ingeniero de redes, las sentencias ejecutadas son ejecutadas y aplicadas en tiempo real en la mayoría de los casos. Esto plantea un problema enorme con el que hemos aprendido a vivir por años y es el riesgo latente de error humano.

El modelo de SDN establece que la definición de sentencias de programación debe ser ejecutada utilizando mecanismos que permitan una configuración extremadamente heterogénea y que no estén limitados a la capacidad de tiempo de respuesta que los seres humanos tienen.

La idea es procurar la comunicación de máquina a máquina para disminuir el error humano, procurar que las configuraciones se apliquen de manera inmediata manteniendo homogeneidad en las reglas de operación de los dispositivos.

Agnosticismo de red

En la proliferación de posiciones filosóficas y religiosas existen aquellos que se consideran a si mismos ateos respecto a la existencia de una deidad, es una forma de pensamiento que declara la no existencia de un ser superior, sin embargo, hay quienes simplemente se consideran agnósticos pues no necesariamente niegan la existencia de un dios, sino que les resulta indiferente o inaccesible al pensamiento humano la noción de su existencia. De la misma forma SDN establece como premisa que las características de comunicación tradicionales como direccionamiento IP, VLAN u otro elemento tradicional que actualmente consideramos determinante se vuelven irrelevantes al punto donde solamente se utilizan como recursos a utilizar. Una aplicación no funciona mejor si utiliza la VLAN 100 en lugar de la VLAN 200; tampoco importa si el servidor se conecta en el puerto 10 o en el 11, pues la VLAN, el puerto o la dirección IP son solamente un número. El modelo de SDN propone que los elementos relevantes en la comunicación son aquellos que sí tienen un impacto directo en la operación de la aplicación o el servicio a los usuarios y por lo tanto cualquier otra cosa es irrelevante debe simplificarse su uso o aplicación.

Los fabricantes de soluciones de SDN tienen todos estos elementos dentro de un grupo de recursos que son utilizados de forma automática en la medida que se van requiriendo, de tal forma que el proceso de implementación se simplifica significativamente y se facilita el proceso de aprovisionamiento automático.

SDN de CISCO

Cisco es uno de los fabricantes que ha desarrollado soluciones completas basadas en el modelo de SDN. La solución de Cisco se llama ACI (Application Centric Infrastructure) y está basada en la plataforma de dispositivos Nexus 9000 y en los dispositivos de control llamados APIC (Application Policy Infrastructure Controller).

La solución de Cisco se basa en los siguientes fundamentos:

Seguridad

Los procesos interconectados digitalmente son el sustento de la empresa y deben ser protegidos de forma integral. Los límites de las empresas se están expandiendo cada día más y las compañías de hoy están adoptando ecosistemas abiertos que son excelentes para mejorar la eficiencia, pero también elevan las posibilidades de sufrir un ataque. La digitalización se está volviendo más valiosa y las transacciones en línea y la propiedad intelectual son más vulnerables a los riesgos de seguridad. Ante este panorama, la superficie de ataque ha crecido y es fundamental contar con una infraestructura segura para proteger la integridad y la reputación de la empresa.

Automatización

Millones de dispositivos, miles de máquinas virtuales y cientos de aplicaciones están conectándose para la transformación digital mientras el personal de TI sigue siendo el mismo. Para este departamento, gestionar todo de forma manual es casi imposible debido al tamaño y la complejidad de los entornos de red, además de las expectativas de tener respuestas en tiempo real. Las necesidades empresariales están cambiando rápidamente y usted necesita ser proactivo, ágil y reactivo. Una infraestructura automatizada es el motor que impulsa la transformación digital.

Simplicidad

A medida que el Internet de las Cosas (IoT) toma forma, millones de dispositivos y fuentes de datos diferentes se están conectando entre sí.  Debido a ello, las organizaciones están llevando acabo la convergencia de TI y TO para integrar los procesos y el flujo de información. Las empresas y la infraestructura están obteniendo mayor dinamismo y distribución a través de las tendencias sociales, móviles y de nube. Todo esto aumenta la complejidad y por esa razón usted necesita contar con mayor simplicidad en su infraestructura.

Inteligencia

El mundo está cada vez más conectado, los datos son más importantes que nunca y cada día más organizaciones buscan liberar su valor total aprovechando el conocimiento contextual que producen las aplicaciones, los usuarios, las amenazas y la ubicación. Necesitan conocimientos predictivos y prescriptivos para responder más rápido ante los cambios del mercado, por eso están buscando procesos y tecnologías más adaptables que les permitan entender mejor a sus clientes y los procesos de negocio. Estas prioridades requieren una infraestructura inteligente.

Adicionalmente a lo anterior, la solución propone un ecosistema abierto que permite que se puedan integrar diferentes fabricantes de servicios de red y seguridad al mismo modelo general de control y operación basado en ACI. Con esto, se busca simplificar la definición de características de administración y operación desde un punto centralizado independientemente del fabricante de la plataforma de seguridad o de red que se deseen implementar.

SDN y GBM como integrador

En cualquier empresa existe la necesidad constante de habilitación de nuevos servicios por lo que todos los involucrados en el proceso deben estar listos para realizar su labor.

Imaginemos que queremos habilitar un nuevo servicio para los usuarios; este servicio requiere que los usuarios accedan por medio de Internet utilizando un servicio web. El ingeniero responsable de la aplicación requiere que todos los componentes del servicio puedan ser habilitados por lo que debe hablar con el responsable de base de datos para que habilite el espacio necesario, también con el responsable de la infraestructura de procesamiento virtual para que prepare las máquinas virtuales necesarias que formarán parte del servicio, de la misma forma hablar con el ingeniero de redes para que prepare la red para habilitar la comunicación entre los diferentes elementos y finalmente, con los ingenieros de seguridad para que habiliten los servicios de control e inspección necesarios para el servicio. El proceso de habilitación de un servicio resulta ser extremadamente complejo e involucra muchas partes. El riesgo de que algo salga mal es muy alto y por lo general implica constantes correcciones y adecuaciones durante la marcha.

Que diferente sería que el responsable de la aplicación pudiera entrar a un portal donde está el catálogo de servicios, seleccione todas las características necesarias y luego iniciará un proceso automático de aprovisionamiento donde sea esta plataforma la que se encargue de girar instrucciones al resto de plataformas de forma directa (lenguaje máquina a máquina) y el proceso de aprovisionamiento dure unos pocos minutos. Éste precisamente es el modelo propuesto para un ambiente de “Software Defined Datacenter” donde el componente de red es uno de los bloques modulares que lo compone de tal forma que se puedan realizar las integraciones de forma segura, sencilla y automática.

GBM como integrador de soluciones de comunicaciones y como proveedor de servicios de nube ha incorporado en sus Centros de Datos tecnologías SDN utilizando la solución de Cisco ACI con el propósito de obtener todos los beneficios propuestos por el modelo, como el aprovisionamiento automático de servicios de red, centralización dela gestión de red y las características de seguridad “multitenant”.

Esta arquitectura permite que durante el proceso de aprovisionamiento de servicios de red sea la propia aplicación la que defina los requerimientos y quien aprovisione la red de forma automática de tal forma que se evite la necesidad de tener que realizar configuraciones manuales cada vez que se requiera un nuevo servicio.

De la misma forma, GBM ha realizado varias integraciones en empresas de la región donde se han habilitado servicios SDN como parte del proceso natural de migración de la infraestructura. El proceso de integración de soluciones SDN ha permitido iniciar el  proceso  de  cambio de paradigma en la región y permite que las instituciones puedan confiar plenamente en que el proceso inevitable de actualización de las plataformas de transporte de datos se pueda ejecutar de forma transparente sin comprometer la operación normal de los servicios.

 

Compartir este artículo

Artículos relacionados

Por: Luis Blanco

03 Junio, 2020

No tema en dar el paso a la nube híbrida

San José – junio 2020. La dinámica de los mercados de nuestra época obliga a las empresas a ser más versátiles, con infraestructuras tecnológicas más flexibles, seguras y escalables. Ante este panorama, no hay dudas de que el almacenamiento en la nube llegó para quedarse. Suponemos que, a estas alturas del siglo, ya está familiarizado con este término. No obstante, partiendo del hecho de que todavía habrá personas o líderes de organizaciones que no tienen claro el concepto, lo volvemos a establecer. Las nubes son entornos de las Tecnologías de la Información que extraen, agrupan y comparten recursos escalables con una red. Imagínese así todo un con junto de nodos como computadoras, formando parte de una red, en donde estos dispositivos electrónicos pueden almacenar información, acceder a una misma documentación simultáneamente en el momento y sitio que así lo deseen. Esa disponibilidad sucede, precisamente porque los recursos no están hospedados en servidores específicos de su compañía o discos duros locales, sino que la información se aloja en la red (internet) dándonos esa independencia de acceso en todo momento. Dentro del concepto de nube, sobresale el término Cloud Computing. Aunque algunas personas han llegado a pensar que ambos conceptos implican lo mismo, estas no son tan siquiera tecnologías en sí mismas. Por un lado, las nubes son entornos donde se ejecutan las aplicaciones, mientras que el Cloud Computing es la acción o función que se encarga de ejecutar cierta carga de trabajo en una nube. Finalmente, las tecnologías per se son los sistemas de software y hardware que se utilizan para diseñar y usar las nubes. Teniendo una vez más este refrescamiento de conceptos, es necesario hacer un breve recorrido sobre los diferentes tipos de nubes que hay y cuáles representan hoy un mayor uso en el mercado por parte de las organizaciones. La nube pública La nube pública es un entorno de almacenamiento creado a partir de recursos ajenos al usuario final, que pueden redistribuirse a otros inquilinos. Estos servicios informáticos son ofrecidos por proveedores externos a través de la internet pública, estando disponibles para todo aquel que desee utilizarlos o comprarlos, tal es el caso de IBM Cloud. Estas nubes pueden ahorrar a las empresas grandes gastos relacionados con la compra, administración y mantenimiento de hardware e infraestructura de aplicaciones locales, pues de ello se encargan sus proveedores. La escalabilidad sigue siendo una característica de las nubes. Bajo esta característica, todos los empleados de una empresa pueden usar la misma aplicación desde cualquier oficina o sucursal, con el dispositivo que prefieran siempre y cuando se tenga acceso a internet. La nube privada En términos generales, estas nubes son entornos de almacenamientos diseñados exclusivamente para un usuario final. Esto es, por ejemplo, cuando una empresa realiza la inversión para que se le cree un espacio de alojamiento en la red donde pueda almacenar y consultar información. Esos recursos a su vez podrán ser consultados por sus colaboradores, desde cualquier dispositivo, siempre y cuando estén conectados a internet y dentro de su red física o virtual. Esta modalidad de nube ha empezado a ser utilizadas por las empresas en centros de datos alquilados de otros proveedores que se encuentran fuera de las instalaciones. Todas las nubes se convierten en nubes privadas cuando la estructura de la informática es exclusiva para un solo usuario. La nube híbrida  Si lo que anda buscando es una arquitectura de TI que incorpore las bondades de los dos entornos anteriores, posiblemente la nube híbrida sea su mejor opción. Este entorno de nube se compone de al menos una nube pública y una privada, dos o más nubes privadas, dos o más nubes públicas. La forma en la que funcionan las nubes públicas y privadas siendo parte de una nube híbrida es similar a como lo hacen de forma independiente. Una red de área local, una red de área amplia y una red privada virtual. Las nubes independientes se vuelven híbridas cuando esos entornos se integran y se comunican entre sí, de la forma más sencilla. Aunque todavía hay organizaciones que no se atreven (o se arriesgan) a tener su información dentro de una nube pública, esto por la amenaza que representa para sus datos, la nube híbrida es el paso intermedio ideal para esas compañías. Por un lado, está el centro de datos y la parte más crítica de nuestros procesos protegido y controlado, mientras que por el otro se resuelven el resto de las necesidades con soluciones en la nube pública.  Es importante destacar que los entornos de nube pública y privada que forman la nube híbrida son entidades únicas e individuales. La integración o la parte clave en que ambas se complementan para formar la nube híbrida es mediante una interfaz de programación de aplicaciones, quien se encarga de asignar las cargas de trabajo de una nube pública y una privada. Las ventajas más relevantes de la nube híbrida se derivan de su composición mixta. Hay un mayor control, haciendo que las compañías tomen la decisión de qué información crítica se queda en el ámbito privado y cuál se queda en el público, flexibilidad relacionada con su escalabilidad, así como los recursos que puede aportar la nube pública. También se pueden mencionar la optimización de costes, pagando solo por lo que se usa y la sencillez que implica su migración. ¿Cuándo deberían las empresas plantearse el paso a una nube híbrida? Sí es una realidad que muchas compañías están optando por las nubes híbridas. Los datos han demostrado que este mercado está en crecimiento. Para el año 2015, hace 4 años, más del 85% de los CISOs (Chief Data Security Officers por sus siglas en inglés), afirman que sus empresas están migrando a la nube, según un estudio realizado por IBM.  Bajo esta demanda, el responsable de aquellas compañías que están pensando en migrar a la nube debería plantearse algunas cuestiones antes de optar por esta opción: ¿Para qué y cómo se va a usar la nube pública durante los próximos 2 años? ¿Qué servicios de nube pública utiliza la empresa y cuáles se deben mantener? ¿Qué plataformas locales es necesario conservar? ¿Cómo se integrará la nube híbrida con las cargas de trabajo actuales? A medida que más empresas adoptan los lineamientos de una economía digital, se ha generado una fuerte demanda por parte de Directores de Tecnología (CTO’s) por estar en la nube. Ante este panorama, los entornos de una nube híbrida les permite acelerar el proceso de innovación para satisfacer las nuevas necesidades del negocio. De acuerdo con Joe Peterson, Vicepresidente de Cloud Services de Clarify360, las empresas que aún tienen temor de colocar su información en la nube, perfectamente pueden hacer un clasificación de la información más sensible del negocio y aquella que si bien le pertenece, no implicaría mayor daño en caso de ser consultada por terceros. Ante esa situación, la nube híbrida es la solución ideal. Las empresas por ejemplo podrían tener su portal web, donde los clientes ven información sobre sus horarios de atención y ubicación de oficinas. Este portal bien podría entrar en la nube pública, pero cualquier otra información asociada a datos del cliente, realización de transacciones, acceso a registro médico requeriría de un entorno seguro. De ahí que, la organización puede segmentar este acceso a datos, asignando diferentes direcciones, según la seguridad de asociados, es esto justamente lo maravilloso de los entornos híbridos.     Fuentes:  Concepto de nube – Red Hat https://www.redhat.com/es/topics/cloud Concepto de nube pública – Microsoft Azure https://azure.microsoft.com/es-es/overview/what-is-a-public-cloud/ IBM Blog Latinoamérica – La nube híbrida en una mentalidad de transformación digital https://ibm.co/2UPFhS7  

Por: Gabriela Hidalgo

29 Abril, 2020

Mejore su experiencia en trabajo remoto con estos 5 beneficios

San José – Abril 2020. La pandemia por coronavirus que inició con la nueva década 2020, trajo cambios en el paradigma laboral a nivel mundial, haciendo que las empresas tomaran nuevas medidas para la continuidad de sus operaciones y sustentabilidad de la economía. En la región centroamericana y del Caribe esta coyuntura sanitaria impulsó a los comercios de productos masivos a migrar sus ventas a través del ecosistema digital de la mano del e-comerce; y a las compañías de todo tipo de industrias a implementar el teletrabajo  o trabajo remoto. Aunque son muy pocos datos los que existen de momento en relación al trabajo remoto y que incluya a todos los países de la región de Centroamérica y Caribe, se sabe que el teletrabajo ha aumentado indiscutiblemente. Por ejemplo, Cisco registró 14,000 millones de minutos en llamadas a través de su plataforma Webex y más de 300 millones de usuarios solo en marzo. Esto es más del doble de su uso en un mes normal. América Latina creció 8 veces en el uso de la herramienta.  Como bien se dice, no fue ni el CEO ni el CIO que impulsó la transformación digital, en muchos casos, fue el COVID-19. Esto ha generado que los negocios hayan tenido que permitir, en tiempo récord, que los empleados puedan trabajar de manera remota y que la operación de la empresa pueda continuar. Para ello se han habilitado tecnologías que a lo mejor no habían ni considerado o las veían como futuristas. Con la forma tan repentina en que las empresas optaron por trabajo remoto, se ha dejado entrever que hay que ponerle especial atención a la tecnología esencial con la que deben contar las empresas para garantizarse productividad, seguridad, eficiencia, agilidad e innovación aún estando fuera de la oficina física con el fin de diferenciarnos de la competencia, mantenernos competitivos y brindar una experiencia de gran valor a nuestros clientes  Ante este panorama, muchos expertos afirman que el haber atravesado esa resistencia al cambio por parte de muchas compañías de la región, podría hacer que aún después de superada la emergencia sanitaria, la mayoría de ellas opten por mantener muchas de las herramientas y normas establecidas durante este período. Para GBM, como empresa líder en tecnología de la región, es importante que las compañías que ya están experimentando las bondades del trabajo remoto, se aventuren aún más para dotar a sus empleados de la mejor experiencia en lo que a facilidades tecnológicas se refiere, garantizándose así no solo la continuidad de la operación y migración a la digitalización, sino también una mayor satisfacción de sus clientes internos y externos, de la mano de estos otros beneficios: Productividad: Las compañías deben asegurarse el espacio de trabajo completo para que los colaboradores puedan laborar desde cualquier lugar, en cualquier momento, desde cualquier dispositivo y de forma productiva. Para ello, GBM tiene a disposición desde los equipos básicos como computadoras y laptops, mediante sus servicios de gestión como Smart User, hasta softwares para incrementar la productividad de los equipos de trabajo, entre los que sobresalen Cisco Webex Teams o Microsoft Teams. Seguridad: No importa si se encuentra laborando dentro o fuera de su oficina, el espacio de trabajo debe ser una fortaleza contra las amenazas cibernéticas. Las soluciones de GBM abarcan seguridad en la red, punto final y en la nube. Como representantes regionales de Cisco, GBM ofrece soluciones para teletrabajo que tienen como fin resguardar el activo más importante de su compañía, los datos. Entre ellas se encuentran Umbrella, AMP4 EndPoints y Cisco AnyConnect, todos ellos orientados a brindar conexiones seguras, previendo las posibles amenazas. AppGate es otro de los aliados de GBM, que ofrece soluciones enfocadas en la protección de la red. Esta es una opción para aquellas empresas que han implementado de manera acelerada el trabajo remoto, brindándole seguridad mediante un perímetro definido por software. Por su parte, GBM como representante excluviso de IBM en la región, brinda además servicios de gestión de accesos e identidades para la protección de su organización ante infracciones. Eficiencia: La estrategia del negocio y su ejecución son primordiales para la continuidad de la empresa. Las soluciones en administración remota le permiten tener más tiempo para lo esencial, mientras un equipo técnico de GBM gestiona su tecnología con excelencia y con una disponibilidad 24x7. Este beneficio se logra gracias a las herramientas que GBM pone a disposición de sus clientes para administración 100% remota de sus ambientes de TI, garantizando altos niveles de servicio y disponibilidad. GBM además le apoya en la gestión de SAP, brindando renovación de infraestructura, crecimiento de la capacidad, continuidad de negocio, entre otros apoyos funcionales. Agilidad: En este nuevo normal, las aplicaciones, los sistemas y la información deben estar al alcance de los colaboradores, pero de forma segura. GBM, como líder en nube híbrida de la región, le ofrece toda una gama de soluciones ajustables a todos los presupuestos de las compañías relacionada con nube híbrida, servidores y contenedores. En lo que respecta a servicios en nube, GBM pone a disposición la nube privada o bien, las opciones de IBM Cloud, Microsoft Azure, GBM Cloud o la de su preferencia. Sea cual sea su elección, esto le permitirá que su gestión sea ágil y flexible, con cargas de trabajo y capacidad escalable. Si lo que requiere para complementar la seguridad de su compañía es espacio para resguardar su información, nuestra oferta en infraestructura de servidores también forma parte de este beneficio. Innovación: Para los negocios que quieren diferenciarse de sus competidores y brindar mayor valor a sus clientes, la innovación es crítica. Soluciones de inteligencia artificial, automatización de procesos y asesorías, facilitan su trabajo, optimizan el tiempo y agilizan la toma de decisiones. Las soluciones de GBM en este ámbito son variadas y pueden adaptarse a cualquier sector corporativo. Desde sistemas interactivos en los cuales delegue la gestión operativa, hasta consultorías para entender, prototipar y construir los procesos. Como parte de este beneficio, las soluciones en educación, como cursos y certificaciones, apoyan en la formación de sus colaboradores para el desarrolo de habilidades tanto técnicas como blandas para poder contribuir de mejor manera a la organización. La transformación digital de las empresas ya era una realidad. Esta pandemia solamente vino a acelerar el proceso. Los beneficios enlistados en este artículo, resumen la experiencia que GBM brinda a sus clientes desde el ámbito tecnológico, con el fin de apoyarlas desde la asesoría, la implementación y el seguimiento de sus necesidades de TI en general y específicamente para estos tiempos de teletrabajo.  

Por: Edwin Iraheta

27 Mayo, 2019

Retos digitales, liderazgo a prueba

La digitalización de los negocios sigue avanzando y con ello, la presión de transformación sobre los líderes de todas las empresas de la región. Cada industria adopta un nombre para esta tendencia, industria 4.0 para manufactura, salud 4.0, Fintech para banca, Suretech para los seguros, no importa como se le nombre, para los líderes la pregunta siempre es la misma, ¿cómo las tecnologías digitales emergentes cambiarán la forma de hacer negocios en nuestra industria? Aunque la pregunta es genuina y hasta justificada, invita a quién la formula y a quién la escucha a pensar que la transformación digital se trata sobre tecnología y que el primero que utilice blockchain, inteligencia artificial o Internet de las cosas, por mencionar algunas tecnologías emergentes, será el que ganará en el mercado, lamentablemente esta lógica no es la correcta ya que la transformación digital no se trata sobre tecnología. Por supuesto, que entre los “ingredientes” a utilizar en una transformación digital están las tecnologías (algunas de ellas emergentes), pero decir que la transformación digital se trata sobre adoptar Internet de las cosas es como decir que el éxito de un restaurante de pasta radica en utilizar un nuevo tipo de tomate. Claro que los ingredientes son importantes pero el éxito de un restaurante radica en la experiencia que la gerencia quiera crear y en los exquisitos platos que su cocina pueda producir; lo mismo pasa con la transformación digital de las empresas y es en este punto donde inician las pruebas del liderazgo en la organización. Lo más difícil para el liderazgo de la empresa es definir una visión y estrategia digital clara en donde se articule, en palabras sencillas (que todos los colaboradores pueden entender), qué áreas del negocio se transformarán y cómo se ve ese estado digital futuro deseado de la empresa, por ejemplo las áreas de servicio al cliente usarán canales digitales (móviles, web) para responder lo más rápido posible las solicitudes de los clientes. Lo anterior puede ser claro de comunicar y tener una visión de negocio de ampliar y mejorar la experiencia del cliente para fidelizar el consumo de productos de la empresa, pero también tiene una probabilidad muy alta de causar miedo entre los colaboradores de perder sus empleos por la digitalización del trabajo con inteligencia artificial. Estos son algunos de los retos que enfrenta el liderazgo al definir una visión y estrategia digital. Las empresas locales aún tienen productos análogos que pagan las cuentas y en este punto es necesario que coexista lo análogo con lo digital mientras se transforman las fuentes de ingreso del negocio. Por ejemplo, una empresa puede tener un producto análogo muy exitoso que es utilizado por una población mayoritariamente baby boomers que su nivel de uso de tecnología es bajo y al mismo tiempo necesita transformar este producto para que sea más consumido por generaciones Z y Millenials. Esta “acrobacia” entre lo análogo y lo digital no es nada fácil y pone a temblar hasta los directores y máster de negocios más experimentados. Este reto lo conocen con mucho dolor los periódicos y las revistas, sin embargo la mayoría de las industrias ya están sintiendo la presión. El reto más grande para el liderazgo de las empresas locales es confiar en el talento interno (los cocineros) de la organización y darles la oportunidad de transformar las operaciones y/o los productos “análogos” a un nuevo estado digital que sorprenda a los clientes. Estos líderes tienen el reto de encontrar la mezcla correcta de capacidades qué van a salir a buscar en proveedores consultivos y tecnológicos y qué capacidades van a darle la oportunidad de desarrollar al talento interno. No hay receta correcta en este punto, dependerá del momento en el tiempo que se encuentre la empresa y de su estrategia digital. Uno de los retos más pesados que enfrentan las empresas de la región centroamericana, es convencer a los directivos más altos de la organización de invertir tiempo, dinero y recursos en iniciativas de innovación digital que experimenten con tecnologías emergentes para optimizar el negocio y crear nuevos productos. A diferencia de empresas grandes (internacionales) que entienden el valor estratégico de invertir un porcentaje de sus ingresos en innovación, las empresas locales todavía encuentran dificultades para justificar inversiones de este tipo y en la mayoría de los casos se debe a las presiones de generar resultados de negocio cada trimestre. Lo anterior, pone una camisa de fuerza a las empresas locales para iniciar su viaje de digitalización. Las iniciativas de innovación necesitan “respirar”, necesitan un tiempo para encontrar las áreas del negocio a impactar y la combinación correcta de tecnologías para generar ese impacto, lo anterior solo se logra con experimentación y luego de encontrar una “receta” correcta es necesario pasar un espacio de adopción de los clientes/usuarios. En todo ese tiempo los beneficios económicos para el negocio son nulos y esto es difícil de defender frente a los directores de las empresas. Otro de los retos que enfrenta el liderazgo es no caer en “el teatro de la innovación” en dónde se hacen eventos como ideathones, hackathons, o se hacen conferencias con “gurús” internacionales que al final del día no generan ningún impacto tangible en el negocio. Estos eventos y actividades pueden ser muy buenos impulsando la transformación digital cuando se alinean con objetivos de negocio claros. El “espejismo” tecnológico es una gran trampa para el liderazgo, ya que las empresas se dejan llevar por la idea que necesitan “adoptar” una tecnología emergente específica (digamos Blockchain) que lidere la transformación digital. Esto no solo es incorrecto desde la perspectiva técnica, ya que ninguna tecnología por sí sola puede crear un producto digital completo que impacte positivamente al negocio, sino que deja de lado la verdadera transformación que está liderada por iniciativas de negocio que crean nuevos productos, interacciones y experiencias digitales que sorprenden a los clientes para generar nuevos ingresos. Aunque pareciera contradictorio el hecho de que las empresas de la región centroamericana sean de un tamaño no tan grande, les entrega una autonomía ideal para experimentar con tecnologías emergentes como inteligencia artificial, cloud, Internet de las cosas y con ello encontrar la receta que permita la mejor combinación para potenciar sus operaciones con las realidades de los mercados donde se encuentran. Esto, sin duda es una oportunidad de las empresas locales para adoptar algunas características de startup y llevar productos innovadores al mercado más rápidamente, incluso compitiendo con ofertas de transnacionales o gigantes tecnológicos. En este punto estimado lector lo invito a reformularse la pregunta del inicio de este artículo de la siguiente forma: ¿cómo debo de cambiar mi negocio para resolver las necesidades que atendemos de nuestros clientes con interacciones y experiencias que los sorprendan utilizando tecnologías digitales? Al final del día la transformación digital no se trata sobre la tecnología, se trata de elevar la conexión humana por  medio de experiencias que aumenten la calidad de vida de los clientes respetando su privacidad digital.



Escribe un comentario