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El año 2021 finalmente llegó, trayendo consigo la promesa de un futuro mejor, pero un largo camino por delante.

En este artículo, abordaremos las siete tendencias de seguridad cibernética que representan un riesgo potencial significativo en 2021 y ofreceremos consejos prácticos para ayudar a las organizaciones a reducir su riesgo de seguridad general.

Siempre, el primer trimestre, representa una encrucijada de ciberseguridad para las compañías.

Los dueños de las empresas pueden estar trasladando personal a la oficina y manejando los riesgos y ventajas del trabajo remoto al mismo tiempo. Para los actores malintencionados, esto abre una puerta.

Desde vectores de compromiso comunes hasta nuevas amenazas, los atacantes siempre buscan formas de escapar de la vista de los expertos en TI, evadir las medidas de defensa y explotar las debilidades emergentes.

Preparando el escenario con un breve vistazo del 2020.

Para comprender mejor lo que nos puede esperar durante este año 2021, es necesario recordar las amenazas sucedidas en el 2020, algunas de las cuales no eran nuevas.

Según los datos de IBM Security X-Force, por ejemplo, uno de cada cuatro ataques remediados a partir de septiembre de 2020 estaba vinculado a un ransomware antiguo.

Mientras tanto, trabajar desde casa ofreció otro vector de enfoque para los actores de amenazas y surgieron nuevos ataques a la seguridad para los datos sensibles.

Desde el compromiso de credenciales privilegiadas hasta el uso de redes mixtas personales y profesionales, los atacantes no perdieron el tiempo en saltar por encima de controles de seguridad inferiores para ingresar al perímetro.

Mientras tanto, los equipos de TI trabajaron arduamente para defender los posibles puntos débiles y reducir los riesgos emergentes mejorando la administración de identidad y acceso, mejorando el cifrado de datos y cambiando a servicios administrados.

Las tendencias de ciberseguridad del año pasado son importantes para este 2021porque preparan los escenarios en el que se basarán las principales amenazas, un punto a favor para que vayamos un paso adelante versus los atacantes.

Tanto las empresas como los ciberdelincuentes, conocen bien la “nueva normalidad” de un TI a distancia, lo que ha servido para explorar nuevos ataques, tomando en cuenta la vulnerabilidad de estar fuera del perímetro de red de la oficina.

  1. Los ataques para trabajo desde casa
    La primera gran tendencia de ciberseguridad del 2021 se origina en 2020. Si bien el trabajo desde casa no es una nueva amenaza este año, es solo cuestión de tiempo antes de que los atacantes comprometan múltiples redes domésticas inseguras al mismo tiempo para fabricar una brecha masiva de sistemas y servicios críticos, que tiene sentido.

    Dado que muchos empleados utilizan conexiones de banda ancha en el hogar tanto para uso personal como para sus trabajos, la superficie de ataque empresarial ha aumentado considerablemente. Resolver este problema significa duplicar la gestión de identidad y acceso con herramientas capaces de analizar de manera inteligente la actividad del usuario, las solicitudes de recursos y los hábitos de conexión corporativos para permitir un inicio de sesión optimizado cuando sea seguro hacerlo, y requerir autenticación adicional si se detectan problemas potenciales.

    El NAC de nueva generación con enfoque de postura, la arquitectura de cero confianza y la tecnología SDP son controles efectivos para contener los ataques para trabajo desde casa.
  2. Brute Force Frustrations

    Los esfuerzos de fuerza bruta también están de moda. Los atacantes detrás de esto y otras tendencias de ciberseguridad reconocen el potencial de la denegación de servicio distribuida (DDoS) para derribar las redes corporativas. En la segunda mitad de 2020 se vio un aumento del 12% en los esfuerzos de ataque DDoS, especialmente aquellos que utilizan el protocolo de entrega de servicios simple (SSDP) y el protocolo de administración de red simple (SNMP).

    Mediante el uso de enjambres de botnets, los atacantes pudieron amplificar las solicitudes de IP y abrumar las redes empresariales, lo que a su vez ralentizó los tiempos de respuesta o dejó de lado la disponibilidad de los servicios por completo.

    Las vulnerabilidades de SNMP son aún más preocupantes, ya que este protocolo conecta y administra dispositivos corporativos comunes, incluidos módems, impresoras, switches, routers y servidores.

    El compromiso de los servicios SNMP pone a los atacantes en gran medida fuera del alcance de los firewalls y expone a riesgos todos los servicios empresariales que se acceden desde el Internet.

    Para combatir las amenazas impulsadas por DDoS en 2021, las empresas necesitan herramientas ágiles y adaptables capaces de detectar, aislar y remediar los ataques distribuidos a medida que ocurren.
  3. Fileless Frameworks

    Los ataques de malware y ransomware sin archivos continuarán afectando a las entidades en 2021. Estas amenazas están diseñadas para eludir los controles de detección familiares e infiltrarse en sistemas claves, utilizando plataformas aprobadas o herramientas de software que ya existen dentro de las redes corporativas. Este enfoque permite a los atacantes evadir métodos de detección comunes que escanean archivos adjuntos maliciosos o catalogan la creación de nuevos archivos.

    Además, el uso de herramientas del sistema existentes significa que los actores malintencionados no tienen que diseñar su propio marco de ataque, lo que reduce el tiempo necesario para el desarrollo de malware.

    Es probable que los atacantes en 2021 usen malware sin archivos para comprometer a los proveedores de servicios en lugar de a grupos específicos. Posteriormente, pueden utilizar su infraestructura existente para atacar a los clientes posteriores.

    Al igual que con muchas de las otras tendencias de seguridad cibernética que estamos exponiendo, la vigilancia es clave. Las empresas pueden defenderse de las amenazas sin archivos con una limpieza e higiene de ciberseguridad bajo la técnica del primer trimestre.

    Esto se centra en actualizar el software y los sistemas, garantizar que las herramientas de seguridad funcionen según lo previsto e implementar controles de acceso efectivos, como la autenticación multifactor (MFA), para reducir el riesgo potencial.
  4. Phishing de primera línea

    La noticia más importante para 2021 es, por supuesto, la vacuna COVID-19. Las personas están buscando información sobre vacunas, desde el estado actual de la enfermedad hasta cuándo y dónde se administra la vacuna, incluso hasta quién ha sido aprobado para recibirla.

    Esto afectará las tendencias de seguridad cibernética de 2021. Como resultado, las empresas deben estar preparadas para un repunte en las campañas de phishing relacionadas a la vacuna COVID-19.

    Estos phishing son muy peligrosos porque interesan a los lectores de inmediato. Ya se han detectado ataques donde se aprovechan del tema.

    El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido envió recientemente advertencias sobre correos electrónicos falsos sobre citas de vacunación.

    Por ejemplo IBM X-Force identificó un ataque que busca comprometer la cadena de frío de la vacuna. La razón de este repunte es simple.

    A pesar de la frecuencia con la que la gente habla de ellos y de los continuos esfuerzos de TI, las estafas de phishing siguen funcionando. Son aún más preocupantes durante el trabajo desde casa.

    Los trabajadores en el hogar reciben una gran cantidad de correos electrónicos incluso cuando las presiones de la pandemia aumentan el estrés en sus vidas personales y laborales.

    El resultado no es sorprendente: la gente se deja engañar por el phishing. La lucha común contra este compromiso comienza con una mejor gestión de identidades y monitorización de ciberseguridad de los sistemas críticos.

    Al garantizar que solo las personas adecuadas tengan el acceso adecuado a los recursos adecuados en el momento adecuado, las entidades pueden reducir el riesgo de phishing.

    También es fundamental crear una cultura de segundas opiniones en torno a la seguridad. Si el personal ve algo que parece sospechoso, debe decir algo y debe recibir apoyo de ese esfuerzo.

    Aquí la línea de fondo: cuando se trata de luchar contra el phishing, la carrera lenta y constante gana.
  5. La nube para llevar

    El movimiento hacia la nube ya estaba en marcha cuando se produjo la pandemia.

    Cuando miles de empresas pasaron al trabajo remoto, los equipos de ciberseguridad tuvieron que apresurarse para asegurar los nuevos trabajos desde casa. Muchas empresas aceleraron las iniciativas de transformación digital, aprovechando los servicios en la nube para hacerlo.

    Para mantenerse al día con esta transformación digital en la nube, la seguridad del software debe pasar a un enfoque basado en el riesgo (en lugar de uno basado en la vulnerabilidad).

    Automatizar la seguridad como parte del proceso de desarrollo e implementación del software será cada vez más importante. Los equipos de seguridad y desarrollo, que ya están sobrecargados y con pocos recursos, buscarán ayuda en los servicios en la nube.

    Esto significa una mayor demanda de seguridad API y un enfoque consolidado para la reducción de riesgos en los equipos que crean, operan y defienden el software.

    A pesar de toda la escala y la automatización que proporciona la nube, también es un campo de minas terrestres de configuración incorrecta que continuará dando lugar a violaciones masivas de datos y fallas de seguridad.

    El cambio a la nube significa que los equipos deben aprender nuevas habilidades de seguridad y considerar la implementación completa de la infraestructura como parte del proceso de desarrollo y modelado de amenazas.

    Cuando esto no sucede, se introducen vulnerabilidades. Las erróneas administraciones de identidades y accesos y las configuraciones del servicio nube incorrectas se ejecutan con mayor frecuencia provocando agujeros de seguridad explotables.
  6. Los robots están llegando

    Continuamos mejorando el volumen y la velocidad de las ofertas de servicios a través de la automatización. Los actores maliciosos mejorarán la sofisticación de los ataques utilizando lo mismo.

    La inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático (ML) son habilitadores. En 2021, la carrera armamentista se intensificará con ataques de ML armados que van más allá del escaneo continuo para identificar vulnerabilidades.

    Las defensas emergentes, como el equipo rojo automatizado continuo (CART), crecerán en popularidad a medida que las empresas busquen mantenerse al día con los atacantes impulsados por IA.

    La IA también se utilizará para potenciar los ataques humanos. Los “deepfakes” y el phishing mejorado por IA engañarán a más personas, lo que provocará violaciones de datos más graves, robo de información personal e infecciones de malware.

    En el lado positivo, los equipos de DevOps e InfoSec usarán IA para construir automáticamente una infraestructura segura. Piense en mejores plantillas personalizadas y conocidas para aplicaciones comerciales específicas.
  7. La seguridad del software recibe un enfoque renovado

    La aceleración de la adopción de la nube cambió permanentemente el panorama de la seguridad del software. La definición misma de una aplicación ha cambiado.

    El término seguridad de la aplicación se convertirá en una referencia heredada a medida que los movimientos de DevOps y de Integración Continua y Entrega Continua (CI / CD) ganen terreno.

    Habilitado por los servicios en la nube, se puede satisfacer la demanda de una velocidad de entrega más rápida, pero hay un impacto en la seguridad del software.

    DevOps y CI / CD requieren que los equipos sean más ágiles, lo que significa menos tiempo para ciclos prolongados de pruebas de seguridad.

    Esas pruebas serán reemplazadas (o complementadas) por pruebas más breves basadas en componentes que se distribuirán entre los equipos de construcción, operación y defensa.

    Atrás quedaron los días en que InfoSec tenía todo el conocimiento y la responsabilidad de la seguridad. También han quedado atrás los días de centrarse en la codificación segura.

    Las aplicaciones de software ya no están codificadas. Se ensamblan a partir de bibliotecas de código abierto y de terceros, COTS (Software comercial listo para usar) y código adhesivo.

    Más del 85% de una aplicación empresarial moderna está escrita por alguien fuera de la empresa y, en gran parte, no hay acceso al código fuente.

    En 2021, las responsabilidades de seguridad (y la necesidad de capacitación) se distribuirán entre los equipos que construyen (desarrollo), operan (TI) y defienden (InfoSec). Es algo de lo que hemos estado hablando durante mucho tiempo como industria y que finalmente llega en 2021.

Las viejas tendencias en ciberseguridad siguen siendo importantes Incluso cuando los atacantes desarrollan nuevos tipos de amenazas, las antiguas, como ransomware, troyanos y botnets, también existen.

Para enfrentar estas amenazas conocidas de frente, y salir relativamente ilesos, las empresas deben asegurarse de que el personal tenga las herramientas y la capacitación que necesitan para detectar estos ataques lo antes posible.

Esto comienza con la capacitación en torno a vectores de compromiso comunes, como archivos adjuntos y enlaces de correo electrónico maliciosos.

También incluye esfuerzos continuos que ayuden a monitorear las cuentas de correo electrónico, recordar al personal los estándares de seguridad y la notificación automática cuando se detectan amenazas potenciales.

Llamada a la acción

A medida que las organizaciones dan sus primeros pasos hacia una nueva normalidad, los actores malintencionados aumentan sus esfuerzos.

Para combatir las tendencias de seguridad cibernética actuales, tanto los vectores de compromiso emergentes como los familiares marcos de amenazas, las empresas necesitan:

  • Un plan de ataque que combine las herramientas del próximo año con las mejores prácticas probadas y verdaderas.
  • Evolución de la ciberseguridad a detección y respuesta.
  • Resiliencia tecnológica y empresarial para los servicios del negocio.

El panorama de la ciberseguridad en 2021 estará marcado por nuevos desafíos y amenazas en evolución.

Además, habrá nuevas herramientas y tecnologías de ciberseguridad que también pueden ayudar a mejorar las defensas.

La tarea de predecir el futuro con un grado significativo de especificidad no es fácil.

El panorama de la ciberseguridad se puede observar a través de las tendencias recientes en las metodologías de ataque, los cambios emergentes y las nuevas tecnologías, y la proliferación de los actores de amenazas.

Todos estos factores ayudarán a predecir cómo se desarrollarán las cosas en el futuro. Otros desafíos que aparecerán de vez en cuando se dirigen a los terminales heredados a medida que los proveedores retiran el soporte para algunas de sus ofertas de productos.

Las empresas que no utilicen la autenticación multifactor pueden sufrir una intrusión en las áreas débiles en las que los ciberdelincuentes se dirigirán a los datos más asequibles.

La adopción de seguridad cognitiva, seguridad para nube y MFA en todos los ámbitos ayudará a minimizar la ocurrencia de robos de datos y ataques de phishing. Las empresas siempre deben ir un paso por delante de los actores malintencionados.

No es fácil, pero la aparición de nuevas herramientas y tecnologías puede ayudar a mejorar las defensas.


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